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Jueves 27 Mayo, 2010


A jóvenes y políticos los separa el prejuicio: unos creen que todos los partidos son corruptos e ineficientes y los otros se lamentan por la falta de compromiso y el individualismo

¡Hagamos equipo con nuestros jóvenes!

Con sus rituales de campaña, su retórica y sus enfrentamientos internos, la política tradicional ha estado alejada en muchos casos de los intereses de los jóvenes. A jóvenes y políticos los separa el prejuicio: unos creen que todos los partidos son corruptos e ineficientes y los otros se lamentan por la falta de compromiso y el individualismo.
Se detecta en los jóvenes un interés creciente por las cuestiones públicas, que choca con su mirada negativa sobre las estructuras políticas tradicionales y termina muchas veces canalizado en las ONG y trabajo voluntario, o en estructuras políticas nuevas, más profesionales que militantes.
Sin embargo, los procesos grupales juveniles se caracterizan por la falta de gestión hacia resultados, limitadas habilidades comunicativas (verbal/corporal) propias/individuales y grupales/colectivas, y una participación con poca responsabilidad social que provoca que los procesos grupales participativos presenten falta de democracia e impacto social mínimo.
Los jóvenes costarricenses hoy se enfrentan ante la oportunidad y el desafío de formarse, adquirir nuevas herramientas democratizadoras, a fin de construir una sociedad humanista, que haga girar todas las estructuras políticas, sociales, económicas y culturales alrededor de la dignidad de la persona. La persona hoy debe ser recuperada, como el centro de toda acción y reacción.
Los jóvenes agentes de cambio tenemos una corresponsabilidad con los demás, en la construcción de la justicia social y el bien común, a la luz de los principios de solidaridad y diversidad. Somos instrumentos, inspirados en la capacidad de formar equipo, porque hay que sumar fortalezas de todos y amortiguar las debilidades.
Para la ciencia, el oxígeno es un agente químico que al mezclarse con otros provoca una reacción, una transformación, un cambio, para nosotros el trabajo entre distintos es democracia.
Un joven líder agente de cambio debe estar enamorado de la vida y al hacerlo tiene que tener pasión por la persona, tiene que amar con toda el alma, para de esta manera poder servir. La tarea requiere herramientas que nos permitan orientar nuestros esfuerzos hacia un norte fijo, recordemos que el pájaro carpintero debe su éxito al hecho de que usa la cabeza y, además, continúa golpeando hasta que concluye la tarea que ha comenzado.
Existimos jóvenes interesados en la generación del pensamiento global, que actuamos localmente, que respondemos personalmente y como grupo a las necesidades y problemas que aquejan a nuestro país.
Nos encontramos ante los desafíos de ser agentes de cambio que facilitan comunicación, jóvenes incidentes de procesos grupales, promotores del desarrollo de capacidades de diálogo para la construcción de acuerdos hacia la búsqueda de entendimiento, la concertación, la inclusión, transformadores del conflicto como recurso de participación, abanderados de la gestión hacia resultados de impacto, y generadores de procesos grupales más democráticos, por inclusivos y participativos.
Son y serán los jóvenes desde su diversidad los que despertarán a muchos adultos que se han conformado y juntos impactarán al mundo. ¡Hagamos equipo con nuestros jóvenes!

Ocliver Rojas Gómez
Agente de cambio
Politólogo