Enviar
Jueves 3 Julio, 2008

Había una vez…


Un país comprometido con los niños, niñas y adolescentes, en el real sentido de la palabra, así como solidario con las familias, preocupado por que existieran buenas escuelas y colegios, una excelente atención médica y verdaderos apoyos sociales, psicológicos y legales.
En ese tiempo la inversión realizada logró los frutos que cualquier persona con sentido común conoce: una sociedad solidaria, un índice de criminalidad decreciente, una problemática social controlada y un verdadero desarrollo de la palabra dignidad; por consiguiente, un adecuado desarrollo integral de los y las ciudadanas.
Un país que no protege y garantiza los derechos de las personas menores de edad integralmente y que realiza discriminaciones odiosas a través del uso de términos tales como patologías, pronósticos y diagnósticos, es una sociedad enferma que avanza a pasos agigantados a la decadencia, a la intolerancia, a la violencia, a la explotación laboral y sexual, al maltrato y al abandono, y por consiguiente a una crisis social que difícilmente podrá dar marcha atrás.
No debemos perder la responsabilidad más grande del mundo adulto, cual es proteger y defender a la población menor de edad, les aseguro que las niñas, niños y adolescentes que se encuentran en suelo costarricense, al contrario de la mayoría del mundo adulto, tienen esperanzas, proponen desafíos, esperan cambios y sueñan con llegar a ser adultos para luchar contra las inequidades, contra la corrupción, para realizar revoluciones sociales pacíficas y para demostrar la capacidad de cambio del ser humano.
Seamos consecuentes con el mandato natural y legal de darles a las niñas, niños y adolescentes el pedestal que por derecho les corresponde y tomemos las acciones necesarias desde el lugar donde nos encontremos para lograr cambios positivos y significativos como consecuencia de asumir la responsabilidad que nos corresponde.
Los niños, las niñas, los y las adolescentes siguen esperando….

Rodolfo Vicente Salazar
Especialista en justicia, políticas públicas, niñez y adolescencia
Consultor Save the Children Suecia
[email protected]