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Guerra cambiaria: Argentina

Las negociaciones del Gobierno argentino para intentar bajar la cotización del dólar en el mercado informal, cuya demanda aumentó a raíz de los controles oficiales a las operaciones con divisas, desató una polémica en el país, donde la moneda estadounidense es la preferida para los ahorros.
Dirigentes políticos y economistas volvieron a cuestionar los controles impuestos por el Gobierno de Cristina Fernández para la compra de dólares en bancos y casas de cambio, y criticaron la intención oficial de "controlar" la cotización del dólar "paralelo" para impedir una mayor escalada en su precio.
El dólar en el mercado informal se ubica en casi 6 pesos, mientras que el oficial se sitúa en 4,49 pesos.
La polémica comenzó cuando el senador y exjefe de Gabinete Aníbal Fernández, uno de los principales dirigentes del oficialismo, estimó que el dólar en el mercado informal cotizará este lunes a 5,10 pesos.
Según Aníbal Fernández, el precio del dólar "paralelo" fue acordado durante una reunión del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, con agentes del sector cambiario.
"Si esto es cierto, (el Gobierno) es cómplice de un delito, ya sea vender o comprar dólar marginal, paralelo o negro", sostuvo a la prensa la extitular de la Unidad de Investigaciones Financieras de Argentina Alicia López.
El economista y consultor José Luis Espert también consideró ante los medios locales "inentendible" el accionar del Gobierno, que incorporó "el control de cambios, pero también quiere controlar el paralelo", postuló.
Las declaraciones de Aníbal Fernández a radio Mitre causaron en un primer momento confusión ya que el senador se refirió a "un acuerdo con las casas de cambio para que bajen el precio del dólar paralelo", cuando en realidad estas entidades comercializan la divisa a precio oficial.
Portavoces oficiales confirmaron más tarde que el Gobierno dialogó con miembros del sector cambiario para acordar una reducción en el precio del dólar "paralelo".
En noviembre pasado, el Fisco estableció nuevos controles para cada operación con dólares en bancos y casas de cambio, lo que hizo resurgir los circuitos informales de compraventa de divisas y causó un aumento en la cotización en el mercado paralelo.
Es que los rechazos a las operaciones con divisas se multiplicaron en las casas de cambio y bancos, donde los compradores deben esperar a que el Fisco apruebe la adquisición mediante un sistema informático.

Buenos Aires / EFE
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