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Domingo, 18 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Groenlandia y sus témpanos y lagos de alerta

Bruno Stagno [email protected] | Lunes 27 agosto, 2012



Groenlandia y sus témpanos y lagos de alerta


En un viaje a Finlandia la semana pasada, tuve la oportunidad de sobrevolar Groenlandia y apreciar en directo los dramáticos efectos del cambio climático sobre esta inmensidad de hielo. Esta isla sin igual, con sus más de 1.755.600 kilómetros cuadrados de capa glacial, amenaza en caso de un deshielo total con aumentar el nivel de los océanos en al menos siete metros en promedio a nivel mundial, según varios estudios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático.
Desde el aire, partiendo de los serpenteantes e imponentes glaciares que desembocan en los fiordos de Mogens Heinesen a Timmiarmiut en el este, a los espectaculares glaciares más rectilíneos en los fiordos de Sermilik y Sermiligaarsuk en el oeste, las consecuencias del calentamiento global saltan a simple vista. Sin una sola nube ocultando las evidencias, y con un sol resplandeciente avivando todos los tonos de azul que encierran las distintas capas de hielo de los glaciares, pude observar una incesante producción de témpanos de hielo.
Miles y miles de formas geométricas casi totalmente sumergidas bajo las gélidas aguas, flotando tranquilamente en busca de una salida a alta mar. Desde el aire parecían cartas sin anotaciones ni estampillas, buscando la protección de las enfiladas costas antes de dispersarse al llegar al agitado Atlántico Norte y llevar sus mensajes a otras latitudes y longitudes.
En los más de 400 kilómetros que sobrevolamos entre las costas este y oeste, la sorprendentemente lisa y homogéneamente blanca capa glacial del interior de Groenlandia revelaba un sinnúmero de agujeros azulados. Productos del deshielo superficial provocado por las inusualmente altas temperaturas ambientales, estos lagos supraglaciales también encierran un mensaje de alerta. Aunque en apariencia inofensivos, algunos de estos lagos se han o están vaciando desde el fondo, acelerando el deshielo de Groenlandia. Al filtrarse el agua entre el hielo de varios kilómetros de espesor, lubrica el fondo rocoso sobre el cual reposa la capa glacial reduciendo su adherencia al suelo y acelerando su desmembramiento o desprendimiento en las costas.
Me gustaría creer que una simple travesía aérea de Sermersooq (una de las cuatro divisiones administrativas de Groenlandia), que quiere literalmente decir “mucho hielo” en kalaallisut, bastaría para conmover y terminar de convencer a cualquier escéptico de los trágicos efectos del calentamiento global. Mediante el desprendimiento de sus glaciares y el consiguiente crecimiento hacia el interior de sus fiordos, así como el surgimiento de miles de lagos supraglaciales, Groenlandia nos está enviando claros y variados mensajes de alerta. Vaya ironía que el mensaje de alerta que encierra cada témpano y cada lago esté cubierto de tan imponente belleza. Los escépticos probablemente no entenderían la ironía.

Bruno Stagno Ugarte