Google y Amazon se disputan el tesoro de datos de Wall Street
Imagen con fines ilustrativos. Bloomberg/La República.
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Tratar de entender qué causa los “flash crashes”, o derrumbes de la bolsa súbitos y breves, ya no es cosa solo de Wall Street y los reguladores. También hace furor en Silicon Valley.

Desde que miles de millones de dólares se borraron de las acciones de Estados Unidos en mayo de 2010, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) del país está intentando crear un repositorio masivo que rastrearía las transacciones con acciones y opciones en las bolsas y operadores por cuenta ajena y propia sobre una base diaria. De esa forma, los reguladores podrían retroceder con rapidez y encontrar claves sobre lo que causó la interrupción del mercado. La falta de progreso en este sentido fue evidente en agosto del año pasado cuando el Promedio Industrial Dow Jones se hundió 1.100 puntos en los primeros pocos minutos de operaciones, lo cual hizo que los reguladores se precipitaran una vez más para dilucidar qué había salido mal.

Gigantes de la tecnología como Alphabet Inc., la matriz de Google, y Amazon.com Inc. aprovechan la oportunidad para ayudar a construir almacenamiento para las bolsas a través de sus servicios en la nube. Esto ha intensificado la resistencia por parte de Wall Street, ya que la nueva base de datos, conocida como Consolidated Audit Trail, o CAT, podría incluir información personal como nombres y domicilios de más de 100 millones de cuentas de clientes. A los operadores y a los bancos les preocupa todo, desde la filtración de información hasta el hecho de que las firmas de tecnología incursionen en el mundo financiero.

“Esta es una gran oportunidad para Amazon y Google", dijo Jo Ann Barefoot, investigadora sénior de la Universidad de Harvard –donde estudia la tecnología financiera– y ex funcionaria en la oficina del controlador de la moneda. “Su participación en este proyecto sería, sin duda, una amenaza para los actuales actores. Si las grandes firmas tecnológicas pueden obtener más confianza de Washington, ese es uno de los mayores desafíos que enfrentan los bancos”.

Los datos están jugando un rol cada día más importante en el sector de los servicios financieros conforme operaciones como los préstamos y la gestión de fondos dependen de manera creciente del análisis de las tendencias del mercado. Se espera que en Estados Unidos el mercado de los grandes centros de datos aumente a $53.400 millones en 2017 frente a los $32.100 millones de 2015, según un informe de PricewaterhouseCoopers.

La información que se reúna se podría almacenarse en la nube, donde quedaría encriptada, y la SEC podría acceder a ella remotamente en vez de recurrir a sus servidores internos. El negocio en la nube de Amazon y Google ya contiene datos de otras compañías, entre ellas empresas rivales, sin suministrar a las firmas tecnológicas acceso a ellos.

Amazon está trabajando con la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (Finra, por su sigla en inglés) en la tarea de construir la CAT, luego que la institución trasladó 90 por ciento de sus datos, como los registros de transacciones de operadores, a los servicios en la nube de Amazon. La firma de tecnología financiera Fidelity National Information Services se ha asociado con Google para competir por el contrato.

Ganar esos negocios ayudaría a las empresas tecnológicas a expandir la informática de la nube, una de sus áreas de más rápido crecimiento. Construir la CAT podría costar hasta $92 millones inicialmente y luego $93 millones anuales en mantenimiento, según estimaciones publicadas en abril.


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