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Viernes 11 Diciembre, 2015

La familia hoy se ve desafiada debido a los problemas sociales, violencia de todo tipo, falta de comunicación, de respeto, y de recursos económicos, entre otras cosas

Gobierno, familia y Navidad

El presidente Luis Guillermo Solís, ha bailado con la más fea, porque se comprometió a cambiar el rumbo de este país, mejorando los índices de pobreza, impulsando mayor acceso a la educación y el uso de la transparencia como herramienta para derrotar la corrupción, entre muchas otras.
Está claro que el año 2015 va cerrar sin rumbo, y ya es necesario tomar el control, definir el camino y navegar hacia adelante. Para cambiar el rumbo no solo se tiene que cambiar caras, es necesario construir equipo.
Hay suficiente talento, voluntad y ganas para producir el relevo y consecuentemente el cambio de rumbo, solo hay que soltar los frenos.
En Costa Rica titilan millones de luces anunciando que se acerca la Navidad y mientras tanto el gobierno prepara con sutileza el lanzamiento de estrategias para aumentar sus ingresos aprovechando que la Navidad es la época del año en que el consumismo y la algarabía se apoderan de nuestros mentes y bolsillos.
La Navidad es una época de celebración en todo el mundo, cuando se comparten regalos con los seres queridos, y se realizan los más diversos festejos. No obstante, para estas fechas, los problemas económicos y la crisis pueden generar una frustración y derivar en una patología si los afectados no mejoran su realidad.
Adicional a eso la familia hoy día se ve desafiada debido a los problemas sociales, violencia de todo tipo, falta de comunicación, de respeto, y de recursos económicos, entre otras cosas.
De ahí la importancia para ayudarla y fortalecerla, creando espacios de ayuda familiar con el objetivo de defender la vida humana, evitando a toda costa la descomposición del tejido humano.
La familia es el principal agente de la educación, el factor fundamental. Su función educadora y socializadora requiere fortalecerse para defender y transmitir una serie de valores que impidan la destrucción o separación de sus integrantes.
En materia de política social es evidente el rezago y el agravamiento, como también lo es la debilidad interna del desarrollo nacional y el resultado de las deficiencias de la actual política económica. El gobierno como líder debe crear el espacio y abrir las puertas para la renovación.

El presidente y su equipo de trabajo deben contribuir a que nuestro país tenga el desarrollo que le corresponde y sea adecuado a la población, y que las políticas públicas generen factores de crecimiento, respetando los derechos humanos y estableciendo las condiciones para que puedan funcionar.
Señor presidente, la llave está en sus manos y puede usar el poder de decisión y de convocatoria que le da este cargo para impulsar el giro del cambio que usted dice representar y quiere para Costa Rica.
Por último, para 2016 necesita impulsar políticas públicas con el objetivo de crear un canal de participación ciudadana, porque no tiene sentido que siga tratando “solo” de construir un país con tanta diversidad de pensamiento.

Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo Asociación Salvemos el Río Pacuare