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Entrevista

Glenda Umaña: “En mi corazón solo tengo agradecimiento”

La periodista tica que hoy deja CNN en Español conversó con MAGAZINE sobre su paso en la cadena

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Glenda Umaña cierra su etapa hoy en CNN en Español, luego de 18 años de laborar en la cadena de noticias. Tomada de Facebook/La República
Muchas entrevistas, recuerdos y gratas experiencias se lleva consigo la periodista costarricense Glenda Umaña, quien hoy deja la cadena de noticias CNN eN Español.
La tica conversó con MAGAZINE desde su casa en Atlanta y habló de lo que ha sido trabajar en la cadena durante 18 años, las experiencias más bonitas y las retadoras que enfrentó, así como lo que hará en un futuro cercano.

• ¿Cómo describiría su paso por CNN en Español luego de 18 años de labor?
La verdad ha sido parte de mi vida. Creo que definitivamente es una salida que no deja de ser traumática por muchas razones, una de las principales porque ha sido parte de mi realización profesional; otra es porque me encanta lo que hago, aunque a veces ha sido muy difícil, muchas pruebas, me gusta lo que hago, que es comunicar, informar, estar cerca de la gente, y la tercera es por el equipo de personas con las que trabajo, que es como parte de la familia de uno, por supuesto que es una separación difícil.

• ¿Cuál diría que fue la principal lección que aprendió ahí?
Creo que lo más importante que aprendí es cómo funciona una cadena de 24 horas de noticias, porque cuando llegué ese fue uno de los retos. No es que informamos en un noticiero y en otro, sino que la noticia dentro de tu turno ocurre en cualquier momento y tenés que ir al aire en cualquier momento y estar preparado.
Luego la insistencia del balance, que eso lo sabemos todos los periodistas, pero el ya vivirlo. Por ejemplo, muchas veces queremos precipitarnos en dar una noticia que quizá no está confirmada y en eso CNN es muy riguroso. Uno tiene principios éticos muy fuertes, una base ética muy buena de Costa Rica que yo siempre la saco a relucir. La fuerza editorial yo creo que está en eso, en que muchas veces queremos titular de una forma, otros otra, hay una discusión, a veces nos toca ceder, a veces insistir.

• Usted cubrió muchos eventos como el arresto de Sadam Husein en Irak y el fallecimiento del papa Juan Pablo II desde el Vaticano, ¿cuál diría que es el que más la impactó a la hora de presentarlo en vivo?
Uno de los más difíciles o el que más me impactó fue porque estaba dando la noticia y viviéndola, el terremoto de Chile, porque mi hijo estaba en Santiago y nosotros estábamos reporteando y yo empecé a transmitir y mi hijo no había aparecido. Yo no había tenido comunicación con él y eso pasó como por siete horas, entonces fue muy difícil, fue un reto interno mantener digamos la cordura y por dentro estar con esa preocupación, a pesar de que yo siempre soy optimista. Gracias a Dios todo salió bien, él estaba bien.
Otro de los más difíciles fue anunciar la muerte de Juan Pablo II, porque para los que somos de esta generación era como un abuelo, no solamente el líder de la Iglesia católica, sino también una persona que nos había acompañado desde que uno era estudiante de esta carrera. Ya veníamos con que estaba enfermo; ese sábado tenía temor de lo que me tocaría y lo que hice fue llamar a un sacerdote costarricense que es amigo, él es consejero del Vaticano y en ese momento vivía en Chile, y le dije “mirá decime algo que me dé valor” y la verdad es que me habló muy bien.
Ahí descubrí que a veces uno (como periodista) está pensando en cómo se siente y hay momentos en que eso va a quedar en un segundo plano, no es que no te vas a desahogar porque sos un ser humano, pero lo más importante es contarle a la gente claramente lo que está sucediendo. Por ejemplo en Haití (cuando le tocó cubrir el terremoto) no pensar en lo que yo estoy sintiendo, en la tristeza, en el horror, en lo que estoy viendo, en el dolor de la gente; eso me costó procesarlo.

• Pero el reto extremo fue el caso de su hijo…
La verdad que sí y solo Dios sabe. Mi hija me escribía “mamá pero qué hacés vos al aire si Juan Manuel no aparece”. Cuando comencé a transmitir dije “ya va a aparecer”, pero eran horas y horas y no contestaba, y ya todos los amigos chilenos de CNN habían podido comunicarse con sus familiares. Cuando pasaron varias horas ya me empecé a poner nerviosa, hasta que gracias a Dios por fin él se pudo comunicar.
Ahora desde el punto de vista periodístico y editorial hay momentos difíciles como el golpe de Estado de 2002 contra el presidente de entonces Hugo Chávez, porque estuvo unos días fuera del poder. Ese sábado 11 de abril, estábamos transmitiendo y todos los medios de comunicación de Venezuela, la televisión, todos habían sido cancelados, nada más éramos nosotros, y no teníamos claridad y era muy difícil informar.
Decíamos una cosa, entrevistamos a la esposa de Chávez y decía otra cosa; Carmona, la persona que tomó el poder, lo teníamos y se escuchaba muy tenso, entonces hay momentos en que vivís la noticia y nada más le pedís a Dios el poder hacerlo lo más justo posible.
Y obviamente el día de los ataques a las Torres Gemelas, eso fue uno de los momentos más difíciles de informar, contar.

• Hablando de las entrevistas que realizó a personalidades del mundo, ¿cuál diría que fue la que más la retó como profesional?
Por ser costarricense una de las más difíciles fue ir a la cárcel a entrevistar al expresidente Miguel Ángel Rodríguez, (porque) para entonces, unos días antes lo había entrevistado como Secretario General de la OEA. Eso fue un reto desde todo punto de vista y siempre le agradecí y le agradezco que me diera la entrevista de acuerdo con su situación dentro de la misma penitenciaría.
Otras veces nos ha tocado entrevistar a padres que han perdido a sus hijos de manera trágica, que son casos sonados a nivel latinoamericano, y eso también ha sido difícil.

• ¿Y cuál es la entrevista que recuerda con más cariño?
Muchísimas, por ejemplo una de las que me voy a llevar en el corazón y de la que me siento más orgullosa es recientemente con el mundial (de fútbol de Brasil 2014). Andábamos detrás de los jugadores y pudimos entrevistar a Michael Umaña en el momento en que ellos nos llenaron de gloria, y fue muy emotiva, muy especial poder hablar con ellos.
Otra que también añoré hacer y lo logré fue la del exlíder cubano Huber Matos, quien falleció recientemente y que por cierto él pidió que sus restos fueran enterrados en Costa Rica. Mi sueño era poder entrevistarlo.
Otra de las difíciles que yo añoraba hacer y la logramos fue con Ingrid Betancourt, porque vivimos todo ese proceso, desde que la secuestraron y luego me tocó dar esa buena noticia en el momento de la liberación.

• El viernes cierra su etapa en la cadena (hoy para el lector)
Gracias a Dios en mi corazón solo tengo agradecimiento, muchísima nostalgia, obviamente no puedo negar que son 18 años y es bastante difícil. Pero he podido vivir este proceso varios días, desde que supe la noticia, he podido despedirme de todas las personas, saber que muchos de ellos son y serán grandes amigos; hemos llorado juntos, muchos me han escuchado. Creo que lo bonito va a ser ahora el despedirme en cámaras de los televidentes, va a ser entre las 7 y 9 a.m. (hora de Costa Rica) y los últimos segmentos me dijeron mis compañeros que quieren hacer como un recuento de estos años. Estaré con Carlos (Montero) y Alejandra (Oraa).
Me dieron a escoger si me quería ir de una vez (la cadena); yo pregunté qué era lo mejor para la empresa y mi equipo, que lo pensaran y me dijeran, y me dijeron que si me podía quedar hasta el 7 de noviembre, y respondí que con mucho gusto, a pesar de que la semana pasada se me hizo durito ir sabiendo que ya es el final.
He aprendido muchísimo que a veces en la vida hay que cerrar capítulos, así que hay que estar preparados, agradecidos. Los compañeros son muy especiales, tienen una celebración en la noche, y entonces vivir ese día con agradecimiento, eso es lo que espero.

• ¿Cuál es el recuerdo más grato que se lleva de sus compañeros?
El esfuerzo de trabajar todos por una misma causa, de que esto es una carrera muy apasionante.
Dentro del programa de Café CNN nos movemos a un sillón, a un escritorio, a veces estamos de pie, y hay una de las ubicaciones que es mi preferida, y yo les dije para que se acuerden de mí, y entonces le pusieron el Stand Up de Glenda.

• ¿Qué va a hacer a nivel profesional? ¿Tiene algo planeado?
Definitivamente no. Estos días me he concentrado más que todo en los trámites de salida, recuperar material de tantos años. Pienso que estoy ilusionada; sin embargo, uno necesita tiempo para tomar una decisión y no hacerlo a la carrera.
Por ahora me voy a tomar un tiempo para recibir a varias personas de la familia que van a venir aquí (Atlanta), que ya estaba planeado. Luego a finales de enero pienso pasar tiempo en Costa Rica para disfrutar del verano, estar con mis papás, mi hija que vive allá.
Tengo invitaciones para participar en dos cumbres, que eso también me interesa mucho; de Washington me han llamado para dirigir foros o moderar.
También me llamaron de la Universidad de Arizona Walter Cronkite para dar un curso de televisión en español.

• Usted tiene como filosofía de vida no cerrar las puertas a nada, ¿valoraría la opción de volver a ejercer como periodista en Costa Rica, si se presentara la oportunidad?
Sí claro, es algo que uno no descarta. No necesariamente en el periodismo diario, sino como un programa semanal, grabar cuatro programas. Es una posibilidad definitivamente, no me cierro a nada y soy una persona de fe y lo más importante es ver lo que Dios quiere de uno.
Yo esto no me lo esperaba definitivamente (su salida de CNN en Español), a veces Dios le da a uno empujoncitos para dar otros pasos, pero hay que tomarse las cosas con calma.

Carolina Barrantes
[email protected]
@cbarrantesLR

 

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