Gimnasios “exprés” tocan su puerta
Carlos Zamora, fundador; Juan Sebastián Prieto y Melania Artiñano, instructores, todos de Fit Kinetics. Esteban Monge/La República
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Ante menor tiempo disponible para hacer ejercicio, crece la popularidad del uso de servicios de entrenamiento personal en la casa o empresa.

Estos consisten en visitas de entrenadores certificados que diseñan rutinas personalizadas para individuos o pequeños grupos en la comodidad de su casa u oficina.

Los ejercicios se diseñan de acuerdo con las necesidades de los clientes, tomando en cuenta talla, porcentaje de grasa, balance muscular y padecimientos, entre otros.

“A veces es mejor que llegue un instructor a la casa, porque en muchas ocasiones los clientes no tienen tiempo, se ‘comen’ presas, llegan cansados y lo último que quieren hacer es ejercicio”, dijo Carlos Zamora, entrenador y fundador de Fit Kinetics.
En el país este servicio lo ofrecen centros de entrenamiento como Fit Kinetics y Fit Woman, centro de acondicionamiento exclusivo para mujeres.

Ambos dan la opción de recibir instructores tanto en la casa como en el trabajo, e incluso en otros gimnasios donde tengan convenios.

En el caso de Fit Kinetics, también disponen del servicio en colegios, como el Blue Valley en Escazú, con rutinas especializadas para los estudiantes. Además, han visitado empresas como IwantHelp, de servicios, y You, de publicidad.

Su enfoque está dirigido a personas sedentarias, con problemas de obesidad o alguna lesión, que quieran empezar una vida activa físicamente.

Por su parte, Fit Woman diseña rutinas de ejercicio exclusivas para mujeres, que incluyen yoga, pilates, entrenamiento contra resistencia, funcional, zumba y ejercicios de rehabilitación.

“Al ser mujeres atendiendo mujeres, comprendemos más las necesidades de nuestras clientes”, aseguró Tatiana Prado, fundadora e instructora de Fit Woman.

Fit Woman atiende principalmente a féminas de más de 35 años, con poco tiempo para ejercicio y que prefieren un ambiente donde se sientan cómodas.

Para el servicio empresarial ofrecen visitas gratuitas donde diagnostican a su potencial clientela, con el objetivo de diseñar un plan de ejercicio empresarial. En esta modalidad no se cobra matrícula y las tarifas son bajas.

Otro de los motivos por el cual las personas prefieren un entrenamiento personalizado en la casa u oficina, es huir de los ambientes de gimnasio, que pueden ser intimidantes, muy ruidosos y hasta incómodos.

“Muchas personas entran en gimnasios, se inscriben, se les da un papelito con su rutina y listo, y es una lástima porque la gente pierde la motivación con la que llega en ese momento”, detalló Zamora.

Una persona debe superar una “ventana” de 22 días para seguir haciendo ejercicio regularmente, de lo contrario, claudicará y abandonará el gimnasio, estimó el instructor, certificado por la Academia Nacional de Medicina Deportiva de Estados Unidos (NASM, por sus siglas en inglés).

Para recibir la atención de uno de estos entrenadores, ya sea en su casa o en la oficina, tendrá que pagar entre $120 y $350, dependiendo el número de sesiones por mes, la hora y ubicación de su domicilio.

Si lo contrata en grupo, podrá gozar de precios menores, aunque estos no pueden pasar de diez personas y tendrá que adaptarse a una rutina de ejercicios más general.

No es necesario que tenga pesas en su casa o algún equipo especializado, ya que los entrenadores los proveen.

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