Gigante de la educación brasileña busca financiamiento privado
Brasil ocupó el puesto 122 sobre 140 países en calidad de la educación en el último informe sobre competitividad del Foro Económico Mundial. Shutterstock/La República
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 En vista de que los subsidios brasileños para todo, desde la vivienda hasta los préstamos estudiantiles, se evaporan en medio de la recesión, la mayor empresa de educación del país está apostando a que el financiamiento privado contribuirá a llenar ese vacío.
Kroton Educacional SA, que tiene más de 1 millón de estudiantes, está trabajando en una empresa conjunta con un banco para proveer financiamiento destinado a préstamos a estudiantes de educación superior, pero que no basta, dice el máximo responsable, Rodrigo Galindo.


También está trabajando con sus competidores en una propuesta para trasladar parte del financiamiento de los programas de préstamos patrocinados por el Estado como Fies y Pronatec a entidades privadas, dijo.
“No hay margen político ni social para poner fin a Fies”, dijo Galindo en una entrevista en la oficina de Bloomberg en São Paulo. Una opción es emitir obligaciones negociables respaldadas por activos, o utilizar parte de los requisitos de depósito de los bancos para financiar créditos estudiantiles, dijo. “Tenemos una idea de lo que queremos presentarle al gobierno, pero todavía no está lista”.
La ayuda del sector privado sería bienvenida, dado que el gobierno se debate por controlar los costos en momentos en que los ingresos no alcanzan, las estimaciones en medio de la peor contracción económica en un siglo. Los préstamos a los estudiantes de ingresos más bajos, ya recortados en 2015, corren el riesgo de volver a contraerse si dependen de fondos federales, mientras que el financiamiento exclusivamente privado no es atractivo debido a las tasas de interés altas de Brasil.
Si bien la enseñanza en las universidades públicas de Brasil es gratuita, la competencia hace que la mayoría de los postulantes no ingrese y deba recurrir a institutos terciarios privados, donde los costos pueden ser prohibitivos. 
Brasil ocupó el puesto 122 sobre 140 países en calidad de la educación en el último informe sobre competitividad del Foro Económico Mundial, detrás de países como Uganda, Camboya y Venezuela. Kroton está discutiendo el financiamiento privado con otras instituciones educativas y Galindo dijo que deberían presentarían sus ideas al nuevo ministro de Educación. Para el financiamiento exclusivamente privado, la compañía con sede en São Paulo está en tratativas con un banco y el emprendimiento probablemente se anunciará para fin de año, dijo. 
Las acciones de educación recibieron un golpe el año pasado cuando el gobierno realizó cambios sorpresivos en el programa Fies, como reducir en un 50% el número de vacantes.
La medida, anunciada en la gaceta oficial en los últimos días de 2014, generó volatilidad en un sector que los inversores consideraban a salvo de la intervención gubernamental, que había afectado a los sectores de la electricidad y el petróleo. De hecho, el slogan para el segundo mandato de la presidenta suspendida, Dilma Rousseff, que comenzó en enero de 2015, era “País de Educadores”.
“En cuanto cambiaron las normas, los inversores entendieron que no hay ningún sector intocable”, dijo desde São Paulo, Pedro Paulo Silveira, economista jefe en la agencia de bolsa Nova Futura. “Esa realidad el riesgo regulatorio fue tenida en cuenta en las acciones de las universidades”.

 


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