G-20 no coincide sobre reservas de capital
Enviar
G-20 no coincide sobre reservas de capital

Economías emergentes como China y Rusia se resisten a los esfuerzos de las economías más ricas del mundo por incluir los flujos de ingresos entre países en los indicadores de alerta temprana que apuntan a calcular los riesgos para la economía global.
Los ministros de finanzas y los banqueros centrales del G-20 se reúnen en París para buscar un acuerdo sobre la utilización de indicadores económicos para controlar los flujos financieros y comerciales sesgados que empujaron al mundo a la crisis.

“No tenemos derecho a ignorar la línea roja de otros”, dijo el presidente francés Nicolas Sarkozy en un discurso a funcionarios en el Palacio del Elíseo. “Pero debemos apuntar a una mayor coordinación a pesar de nuestras respectivas líneas rojas”.
El ministro canadiense de Finanzas Jim Flaherty dijo a los periodistas en París que parece haber una “coincidencia general” entre los países del Grupo de los 20 en usar datos sobre la deuda pública y los ahorros privados como indicadores, en tanto subsisten diferencias acerca de mencionar una medición de la cuenta corriente que haga un seguimiento de los flujos de ingresos entre países. Flaherty dijo que China, la segunda economía más grande del mundo, tiene “su propia opinión” sobre esta cuestión.
“Debemos tratar de lograr un acuerdo”, dijo Flaherty a los periodistas. “Es un primer paso muy importante”.
Los diseñadores de políticas están tratando de no repetir la última expansión cuando los consumidores estadounidenses dependieron del endeudamiento en el exterior para financiar sus compras, contribuyendo a un auge exportador desde Asia. Mientras acumulaban dólares de los superávits comerciales, China y otros países asiáticos compraron deuda del Tesoro de los Estados Unidos y deprimieron los rendimientos globales. Los costos más bajos de endeudamiento ayudaron a agudizar las expansiones inmobiliaria y crediticia estadounidenses que luego viraron a la contracción.
Los gobiernos del G-20 no se pusieron de acuerdo en cuanto a la reducción de los déficits de cuenta corriente durante la cumbre de Seúl en noviembre pasado pero decidieron no obstante encontrar un conjunto de “pautas indicativas” diseñadas para identificar grandes desequilibrios y buscar las acciones necesarias para resolverlos.
La deuda y los déficits, así como también la cantidad de reservas en moneda extranjera, los coeficientes de ahorro y los diferenciales de crecimiento, son algunos de los indicadores que la ministra de Relaciones Exteriores anfitriona, Christine Lagarde, planteó para debatir en la reunión de París.
Flaherty, de Canadá, dijo que un acuerdo esta semana entre los funcionarios de finanzas permitiría al G-20 comenzar a trabajar en “pautas” que podrían ser aceptadas en la próxima cumbre programada para abril en Washington.
El viceministro de Finanzas ruso, Dmitry Pankin, dijo que los esfuerzos de algunos países por incluir indicadores de reservas de capital podrían interponerse en el camino de un acuerdo. “Si Estados Unidos y el Reino Unido fijan un monto de reservas como un tipo de indicador, esa es nuestra mayor preocupación”, dijo a los periodistas.
El secretario del Tesoro estadounidense, Tim Geithner, pronosticó que los gobiernos no obstante avanzarán hacia la consideración de indicadores tanto externos como internos.
“Es necesario analizar mediciones de desequilibrios”, dijo en un acto en París. “No hay alternativa”.
“Los países deben considerar mediciones de desequilibrios externos, como la cuenta corriente, así como también mediciones internas”, y “Estoy seguro de que veremos avanzar al mundo en esa dirección”, dijo.
El viceministro de Finanzas alemán, Joerg Asmussen dijo que una “gran mayoría” de países apoya el enfoque de una lista de indicadores más completa.
“Nosotros en Alemania pensamos que no se puede depender de un solo indicador para evaluar si un país está en equilibrio o desequilibrio, sino que se necesitan una serie de indicadores para evaluar la propia situación económica”, dijo Asmussen en una entrevista con Francine Lacqua en Bloomberg Television.
Flaherty dijo que el indicador de “la posición financiera privada” incluirá mediciones de los ahorros y la deuda del sector privado en tanto que el indicador de la “posición financiera pública” será acaparado por la deuda y los déficits públicos. Un acuerdo sobre los indicadores de deuda pública y privada parece “probable”, en tanto que un pacto sobre la medición de cuenta corriente enfrenta más “dificultad”, dijo.

París

Ver comentarios