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Lunes, 19 de noviembre de 2018



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Futuro de la distribución

Leopoldo Barrionuevo [email protected] | Sábado 28 mayo, 2011



Elogios
Futuro de la distribución

Tenía razón Peter Drucker en los noventa: “El que haya estudiado Management en los últimos 15 años ha perdido el tiempo en un 90%”. No sé qué diría hoy el genial viejo porque todo sigue cambiando de un modo imprevisible y nos espera mucho más.
Recuerdo los años de la presidencia de Daniel Oduber, con un Consejo Nacional de Producción cuyo presidente ejecutivo era Sergio Quirós Maroto, cuando se creaban expendios costosos para vender productos de consumo baratos, con colas e innecesarias pérdidas de productos que se echaban a perder (como las toneladas de frijoles que había que destruir), de tal modo que el presunto ahorro se iba por otros lados y los políticos consideraban a la distribución como un costo innecesario.
Fueron los años que retornan para la izquierda chavista en que todo lo productivo debe estar en manos del Estado, a propósito de lo que Peter Drucker (una vez más) decía que poner lo productivo por cuenta del Estado, era transferirlo a las cuevas de Alí Babá y los 40 ladrones.
La Distribución es la función más cambiante del Marketing en estos tiempos y también la que suma los costos ocultos más cuantiosos, de ahí que resulte el área en la cual los joint-ventures se encuentran a la orden del día. Es decir, las alianzas con el cliente, la asociación en la distribución de los productos y también la administración de los inventarios para su optimización en el manejo de los mismos para llegar con prontitud al punto de ventas y al usuario, se han convertido en un motivo de mutua colaboración.
Los canales han sufrido variantes inevitables y de un 22% de la compra del consumidor en la GAM, Gran Area Metropolitana, en los 70, con menos de 40 locales de cadena y 20 a 25.000 pulperías con el 78% hemos variado a 400 locales de autoservicio contra 8.000 pulperías, más 1.500 minisúpers y así pasamos de la compra del 78% en pulperías al 26% solamente.
Ni qué hablar del poder de las cadenas, mientras la extensión de distribuidores no cesa en ningún rubro debido al crecimiento de la población, los mejores ingresos y las mayores necesidades y ello conmueve el mundo comercial, obligado a estar cada vez más cerca de sus consumidores, mientras las ciudades se hacen poco menos que intransitables y el público exige los productos a su mayor comodidad y con entrega acelerada.
Cada vez se paga más por la tierra, el tránsito se hace imposible y la delincuencia crece en forma proporcional a la población mientras los negocios seguirán abriendo nuevas cadenas de todo rubro, los accidentes se incrementarán, la pobreza no ha de ceder, la educación será más pobre, los gobiernos procurarán obtener mejores notas en las encuestas, buscarán incorporar a sus partidarios sin mayor conocimiento pero leales cuanto más mediocres, mejor pero la falta de previsión seguirá dominando y nuestros jóvenes más preparados seguirán huyendo en pos de reconocimiento hacia otras culturas que no son las suyas.

Leopoldo Barrionuevo
[email protected]