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Fútbol tico estancado
Después de lo de Italia 90, hace 21 años, ni siquiera somos terceros de la Concacaf y seguimos dando tumbos…

Después del mundial en Italia 90, en el que la pequeña Costa Rica realizó su primera presentación ante el concierto de las naciones clasificando sorpresivamente a segunda ronda y venciendo a dos tradicionales del fútbol europeo de ese entonces, Escocia y Suecia, se pensó que nuestro país subía un escalón hacia un nivel superior en este deporte.
No obstante, hoy, 21 años después de aquella gesta, la llamada tricolor ni siquiera puede garantizar un tercer lugar en Concacaf, una confederación que exhibe un muy cuestionable nivel y que es dominada por México y Estados Unidos.
Luego de Italia 90, lo único verificable que creció en el balompié tico fueron los salarios de muchos técnicos y jugadores y las salidas de futbolistas al extranjero; desde entonces, algunos jugadores se convirtieron en técnicos de la noche a la mañana, los dirigentes han paseado por todo el mundo, pero han aprendido muy poco, y en el ambiente deportivo existe la creencia de que nuestro fútbol está para muchas cosas y que se ha dado un crecimiento, que no es posible medir con resultados.


1991-1998: El periodo perdido

Ocho años después de Italia 90, Costa Rica yacía postrada y acostumbrada a ver los mundiales por televisión, en medio del mismo desorden dirigencial de siempre. La transición de la generación del verano italiano, con otra nueva que se abría paso (los Carasucias de Juan José Gámez, del mundial juvenil en Arabia Saudita, en 1989) no resultó lo que se esperaba.
El desfile de técnicos de la tricolor en ese periodo fue grande e incluyó, entre otros, a Rolando Villalobos, Héctor Núñez, Toribio Rojas, Gámez, Ignacio Núñez, Valdeir Vieira, Horacio Cordero y Juan Luis Hernández. Los resultados pésimos.
Para la eliminatoria del mundial en Estados Unidos, 1994, los nacionales ni siquiera superaron la fase de grupo y para 1998, si bien llegaron hasta la hexagonal, ahí se quedaron, perdiendo puntos vitales como ante Canadá (0-1). Fuimos la única selección a la que le ganó ese equipo norteamericano, en ese entonces.
Ya para esa época Costa Rica mostraba una característica que mantiene aún y que la diferencia de México y Estados Unidos: que los ticos dejan puntos botados, ante rivales que en el papel son accesibles y con los cuales las dos potencias del área casi nunca tropiezan, pero nosotros sí.
La debilidad e irregularidad tica de aquella época se reflejó incluso en que por primera y única vez en la historia de las Copas Oro, Costa Rica no logró clasificarse para la de 1996, ya que fue cuarto en la Uncaf de 1995, detrás de Honduras, El Salvador y Guatemala.


1998-2002: Hubo mejoría

La eliminatoria para Corea-Japón vino a levantar un poco el alicaído ánimo futbolero nacional, cuando Costa Rica por única vez en su historia se clasificó primera por la Concacaf, eso sí, tras superar el clásico calvario de siempre. Primero, un pésimo inicio cayendo ante el débil Barbados 1-2, con Gilson Núñez como técnico; luego tuvo que ir a un desempate con Guatemala, en Miami, y ya con Alexandre Guimaraes como técnico los nacionales superaron 5-2 a los chapines y de ahí en adelante la “sele” realizó una gran eliminatoria que ganó en forma contundente sumando 23 puntos, seis más que mexicanos y estadounidenses. ¿Se subía al fin el escalón, o era otro alegrón de burro? Lo segundo.
En el mundial Japón-Corea 2002 los ticos no tuvieron tan mala presentación, pese a que no lograron superar la primera fase. Se derrotó a China 2-0, empate con Turquía 1-1 (los turcos fueron terceros del mundo), pero cayeron 2-5 ante Brasil (campeón), en un muy buen partido, pero debido a esa goleada no se pasó a la segunda fase por diferencia de goles ante los turcos.

2006-2010: Un nuevo retroceso

Con el técnico estadounidense Steve Sampson en el banquillo, Costa Rica casi queda eliminada en el arranque ante Cuba tras empate de visita 2-2 y en Costa Rica 1-1 (se pasó por el gol más de visita).
En la siguiente fase, ya con Jorge Luis Pinto como técnico, Costa Rica tuvo otro arranque desastroso perdiendo 2-5 en casa, ante Honduras, aunque al final de cuentas los nacionales lograron la clasificación dejando los pelos en el alambre con Trinidad Tobago y con Guimaraes en el banco.
Pero así como fue la clasificación fue el rendimiento en Alemania 2006, donde esta vez Guimaraes y compañía decepcionaron con tres derrotas 2-4 ante Alemania, 0-3 con Ecuador y 1-2 con Polonia, un verdadero fiasco que nos ubicaba, una vez más, en el punto de partida, saliendo como penúltimos de ese Mundial.
Lo de 2010 ya es conocido. La Costa Rica de Hernán Medford empezó sufriendo con Granada con la que empató de visita 2-2 (3-0 en el partido de vuelta).
Luego vino Rodrigo Kenton y el espectacular arranque, como nunca, los nacionales barrieron a El Salvador, Haití y Surinam; seis victorias al hilo, cero derrotas.
Se vino la hexagonal en la que Costa Rica perdió (ante México) solo tres de los 15 puntos en disputa en la primera ronda; pero cuando ya nuestros dirigentes alistaban maletas y souvenirs para intercambio, se dio el descalabro; tres derrotas consecutivas y luego de asumir Rene Simoes y sacar una victoria en Trinidad, la tricolor empató con Estados Unidos y se fue al repechaje, donde Uruguay la eliminó (0-1, y empate en Montevideo 1-1). Otra vez quedábamos fuera. Una vez más, Estados Unidos y México y uno más, en este caso Honduras, iban al mundial dejando claro que en Concacaf lo que se disputa es el tercer lugar y el derecho al repechaje, puestos que en esta confederación de fútbol irregular, no tienen dueño.
Y ahora rumbo al nuevo mundial de Brasil 2014, Costa Rica ya arrancó, dando tumbos como siempre…

Luis Rojas
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