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Viernes 25 Septiembre, 2015

Desde la perspectiva de las SAFI han diversificado sus carteras y desde la óptica del inversionista han optado por informarse más de los productos que se encuentran acordes con el nivel de riesgo que están dispuestos a asumir

Fondos de inversión: lecciones aprendidas tras crisis de 2004


La crisis de fondos de inversión suscitada en 2004, provocó cambios en el mercado, en donde los protagonistas fueron las Sociedades de Fondos de Inversión (SAFI) y los inversionistas.
Desde la perspectiva de las SAFI han diversificado sus carteras y desde la óptica del inversionista han optado por informarse más de los productos que se encuentran acordes con el nivel de riesgo que están dispuestos a asumir.
En la actualidad, los inversionistas han concentrado su atención en fondos de mercado de dinero (93%), por su bajo riesgo, la liquidez y la diversificación, y el restante 6% en otros productos donde solo el 3,83% son fondos de crecimiento.
Eso contrasta con el panorama de 2004 cuando los clientes se concentraban un 45% en fondos de crecimiento, donde estaban dispuestos a aceptar oscilaciones en el rendimiento, siempre y cuando eso significara rentabilidades mayores en el mediano plazo, que retribuyeran el riesgo asumido mientras los fondos de mercado de dinero eran el 37% de las inversiones y el restante en fondos de ingreso, productos que retribuyen una renta periódica sin que esto signifique incrementar la inversión inicial.
Estos datos explican el cambio en la estructura del mercado de fondos de inversión financieros a la vista y en el pensamiento del inversionista actual, dejando en evidencia que está concentrando recursos en el corto plazo, con riesgos menores y por ende rendimientos menores.
Pero no se debe dejar de lado que al iniciar su trayectoria en fondos de inversión, se incursiona en el mercado bursátil y poco a poco se puede ir tomando confianza para invertir en otros productos con un mayor nivel de riesgo y por ende con mayores rendimientos que le permitan fortalecer su patrimonio.
Esto plantea un reto para las sociedades administradoras de fondos de inversión al tener que crear productos de mayor valor agregado que satisfagan las necesidades de un inversionista mejor informado.
Los inversionistas, por su parte, deben animarse a exigir más por su patrimonio y los gestores deben comprometerse a asesorarlos de manera profesional y con rigor técnico, deben conocer a fondo los mercados financieros, los productos y los riesgos asociados.

Lauren Salas Elizondo
Gestor de Negocios, BCR SAFI