FMI propone impuestos al salario escolar, a la canasta básica y cambios en la renta para Costa Rica
Nogui Acosta, jefe de fracción de Pueblo Soberano, descarta cualquier nuevo impuesto en los cuatro años de gobierno de Laura Fernández
La baja en la recaudación que viene señalando el Ministerio de Hacienda en los últimos meses no ha pasado desapercibida para el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha propuesto una serie de duras medidas para Costa Rica.
Se trata de aplicar impuestos al salario escolar, a la canasta básica y también de realizar varios cambios en la renta que pagan hoy las empresas y las personas.
En su último informe sobre la situación del país, dado a conocer la semana pasada, el FMI propone subir el IVAdel 1% al 13% para todos los productos de la canasta básica. Se trata, básicamente, de productos de consumo masivo como el arroz, la leche, los frijoles, la natilla, el queso, el aceite y otros que se consideran esenciales.
Otra de las medidas incluye aplicar el IVA al salario escolar. Se trata de una bonificación que reciben únicamente los trabajadores del Estado y que, en teoría, dejaría un aumento en la recaudación de 0,3% del PIB.
Finalmente, el FMI recomendó reducir el monto mínimo de exoneración del pago de renta para las personas asalariadas, a la vez que se aumentaría el cobro a las personas que más ganan.
Además, el FMI recomendó al país introducir una tasa única para el impuesto sobre la renta de las empresas, junto con un régimen simplificado para los pequeños contribuyentes.
Sin embargo, la posibilidad de avanzar con un plan para aumentar los ingresos por medio de nuevos impuestos fue descartada por Nogui Acosta, jefe de fracción del oficialista Pueblo Soberano, a LA REPÚBLICA.
No obstante, el político sí está de acuerdo con que Costa Rica valide la renta global, lo que implicaría unificar todos los ingresos que percibe una persona física o jurídica durante un año para aplicarles un único impuesto progresivo.
Bajo este esquema, no importa si el dinero proviene de un salario, de una consultoría independiente, del pago de viáticos, alquileres, de dar clases o de un negocio; todos los recursos se consolidan en una misma base para calcular el tributo.
“La posición es no aprobar nuevos impuestos en cuatro años. Ojo, la renta global no son más impuestos. Es un tema que vamos a evaluar más adelante, pero no es crear nuevos impuestos en el país”, dijo Acosta.
En materia recaudatoria, al cierre del primer trimestre del año, los ingresos totales experimentaron una disminución de 0,2% del PIB de 2026 en comparación con el mismo periodo de 2025.
En términos nominales, alcanzaron ¢1.959.163 millones, lo que representó una baja acumulada neta de ¢70.855 millones en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se situó en ¢2.030.018 millones.
Entre los factores que han incidido sobre el menor crecimiento de los ingresos tributarios destacan la baja en el tipo de cambio, una menor dinámica observada en algunos periodos dentro del régimen definitivo, decisiones legislativas que han debilitado la base imponible y la denominada “fatiga tributaria”, lo que significa que la reforma fiscal de 2018 ya perdió fuerza.
Para finales del año pasado, la relación deuda/PIB se situó en 59,2% y, aunque hubo un crecimiento de 1,5% de la deuda a marzo de 2026 con respecto al cierre del periodo anterior, se mantuvo por debajo del crecimiento promedio histórico del período 2009-2026, de acuerdo con el Ministerio de Hacienda.