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"Firma digital representa mayor libertad transaccional"
Así definió Geovanni Garro, subgerente del Banco Popular, la nueva tarjeta tecnológica que ofrecen a los clientes bancarios por $35

Tras entrar al debate público y a las corrientes de la Asamblea Legislativa en 2001, la firma digital ya evolucionó de ser un concepto a una aplicación disponible en el país. Esto llegó con la autorización que recibió el Banco Popular para ofrecer a sus clientes la tarjeta de firma digital, siendo así el primer ente financiero en hacerlo.
El objetivo de esta tecnología es permitirles a los usuarios realizar múltiples transacciones con mayor seguridad a través de las plataformas electrónicas que estén habilitadas para ello. Por ahora solo la del banco.
Lo único que necesita es, una vez obtenido el plástico, instalar en su computadora los sistemas informáticos necesarios para activar la tecnología, e insertar la tarjeta en el lector de conexión USB.
“En la medida en que logremos que se culturice este tipo de tecnologías, la gente verá estas aplicaciones como una necesidad más que como un lujo”, explicó Geovanni Garro, subgerente del Banco.
El costo del plástico que incorpora la información en un “chip”, de los sistemas y del lector es de $35.

¿Qué le permitió al Popular ser el primer ente autorizado para ofertar la firma digital?
Hemos tomado como un reto ser el banco número uno en tecnología y no solo con proyectos de este tipo, pues estamos invirtiendo más de $40 millones para implementar un software de primer nivel mundial. Pretendemos que la tecnología nos lleve a ser más eficientes y a dar un mejor servicio.

¿Cómo será el proceso de masificación de la tecnología?
Tenemos más de 700 mil clientes activos, de los cuales 150 mil acceden a nuestra plataforma electrónica. Obviamente esto va a comenzar a calar entre los clientes que realizan transacciones más sofisticadas. Aunque iniciaremos ofreciendo la firma en la Gran Área Metropolitana, no estaremos limitados para el resto del país.

¿A cuáles servicios podrán acceder los clientes de la tarjeta en un plazo inmediato?
Actualmente por temas de fraudes electrónicos las transacciones electrónicas se encuentran limitadas, pero con la tarjeta de firma digital los usuarios tienen una cantidad indefinida de transacciones que pueden hacer. Los planes futuros se centran en que las solicitudes de crédito y de planes de pensiones no requieran presencia física, y en que la política “conozca a su cliente” sea algo electrónico. El horizonte de oportunidades es amplio, y su explotación dependerá de la creatividad y capacidad que tengamos los bancos.

¿Contemplan una estrategia de sustitución de agencias físicas ante la llegada de esta tecnología?
Mundialmente no se han podido sustituir las agencias aun tras el lanzamiento de estas aplicaciones, inclusive en países desarrollados. Esto se debe a que aún hay gente que ve como una distracción ir al banco, y esto depende de los grupos de edades. Lo que sí será necesario es prepararnos para los distintos segmentos poblacionales, pues actualmente los jóvenes son electrónicos y serán los trabajadores activos que nos darán los negocios.

¿Desarrollarán alguna campaña educativa?
Sí pensamos impulsar esta tecnología, pero la responsabilidad de ello tiene que verse dentro de los lineamientos del Poder Ejecutivo; por ejemplo, que el proyecto Gobierno Digital sea de aplicación nacional y que las instituciones públicas provean a los usuarios de todos sus servicios a través de medios electrónicos, entre otras acciones.

Erick Díaz
[email protected]
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