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Miércoles, 16 de enero de 2019



NOTA DE TANO


Final del Apertura tuvo sus momentos caprichosos

Gaetano Pandolfo [email protected] | Viernes 28 diciembre, 2018

Randall Azofeifa, de cuna morada, gestó los tres goles del Team. Foto tomada del Facebook oficial del Club Sport Herediano

El Deportivo Saprissa jugó 26 partidos con el propósito de revalidar el título y convertirse en bicampeón nacional.

Tanto esfuerzo, tantos triunfos, ganar la primera fase del Apertura para ser finalista y jugar por la meta prioritaria que era la corona, se esfumaron en un minuto.

Probablemente y lo repetimos, probablemente, si Jairo Arrieta anota en el minuto 108 de juego, Saprissa campeoniza, pero el ariete pagó caro su falta de ritmo, su larga suplencia en el banco morado y botó el remate, después del preciso servicio de Mariano Torres, que lo dejó cara a cara frente a Leonel Moreira.

Solo tres minutos después del desaguisado de Jairo, Herediano metió el gol del título.

El fútbol es un juego caprichoso, que le permitió lucirse en la gran final a dos veteranos que fueron acribillados por la crítica en su momento, porque Oscar Ramírez los llevó “a pasear a Rusia”: Christian Bolaños y Randall Azofeifa.

El segundo gol del Saprissa fue una obra de arte, una pintura que dibujaron Bolaños y Marvin Angulo con una pared larga que ubicó a Christian frente al marco del Team y el mundialista, con todo para rematar, se arriesga a servir un pase exacto y milimétrico a Johan Venegas, metido entre un mar de piernas rivales, para que lo impulse a la red.

Una jugada bella, exacta y perfecta.

Y, en la otra acera, resurge un Azofeifa que gesta los tres goles del Herediano, el primero con un filtro

largo que pesca a la espalda de la retaguardia morada, Jimmy Marín para de seguido vencer con un globo a Briceño.

Randall también cobra el tiro de esquina, que termina con el remate corto de Christian Reyes a los mecates del portero morado y es también Azofeifa, el que le hace a Junior Díaz el servicio abierto al costado izquierdo, de donde Junior lanza el centro del título, directo a la cabeza de Aldo Magaña.

Recordar que no hace muchos meses, Azofeifa esperó y esperó que su querido Saprissa, el club

donde se formó, lo volviera a inscribir en sus filas, después de su largo periplo por Europa, deseo que

no se cumplió, y que hizo recalar a Randall en el Uruguay de Coronado para luego pasar al Herediano.

Caprichos del fútbol, curiosidades del fútbol, porque igual…¿qué habrá pensado el técnico del Saprissa, que en su momento rechazó a Jimmy Marín por flaquito y bajito?

¿Dónde se habrá escondido, cuando Marín le hizo el globito a Briceño para empatar el partido?

En fin…