Fifa, Irán y HSBC coronan la lista de tareas de un fiscal suizo
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Fifa, Irán y HSBC coronan la lista de tareas de un fiscal suizo


Después de ser reelecto como procurador general de Suiza el miércoles, Michael Lauber de inmediato retomó su trabajo. No es que tuviera otra opción, con una lista de tareas que se alarga día a día.
Las autoridades suizas la semana pasada comenzaron a investigar acusaciones de que la delegación iraní fue víctima de ciberespionaje durante las conversaciones nucleares en Suiza. Sumemos la investigación sobre la corrupción en la FIFA, el procesamiento de un denunciante que sostiene que HSBC Holdings Plc ayudó a sus clientes a ocultar y lavar dinero en Suiza y el escándalo de Petróleo Brasileiro SA y Lauber tiene unos cuantos problemas que resolver en su agenda.


Estos casos muestran cómo el pequeño país mediterráneo y sus bancos, durante largo tiempo imanes para quienes buscaban discreción y confidencialidad para sus asuntos, están obligando a los fiscales suizos a exigir el cumplimiento de un orden legal que en el pasado era visto como deslucido. Lauber mismo reconoció en febrero que la demora de siete años del país en investigar el caso del HSBC que generó una tormenta en los medios en febrero “debe parecer escandalosa” fuera de Suiza.
“Lo que veíamos en el pasado era una acción muy tímida en procesar a los bancos, que contrastaba marcadamente con la disposición a procesar a quienes violaban las normas de secreto bancario”, dijo Markus Meinzer, analista del centro de investigaciones de The Tax Justice Network en Marburgo, Alemania.
El procurador general suizo en diciembre procesó a Hervé Falciani por cargos de espionaje industrial y violar las leyes de secreto bancario después que este sustrajera datos de clientes en 2008 y los entregara a las autoridades francesas. La pesquisa de la fiscalía federal sobre la FIFA podría ser resultado de la presión de los Estados Unidos más que de cualquier otra cosa, agregó Meinzer.
“Los cargos estadounidenses y la mala prensa por no haber hecho lo suficiente obviamente han incidido para modificar el enfoque de los suizos”, señaló.
Lauber tiene un currículum impresionante. Estudió derecho en la capital suiza antes de convertirse en investigador criminal de la policía cantonal de Berna. Dirigió la división de crimen organizado de la fiscalía suiza y luego pasó una década en Liechtenstein, culminando su trayectoria con la dirección del ente regulador del mercado financiero del país. Se convirtió en procurador general de Suiza en 2012 y fue reelegido en el parlamento el miércoles.
Lauber, de 49 años, no accedió a ser entrevistado para esta nota.
La pesada carga de trabajo del procurador general coincide con el aumento de la cantidad de personal en sus cuatro oficinas suizas, que contaban con 227 empleados a fin del año pasado, frente a 178 en 2011.

Bloomberg


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