Logo La República

Miércoles, 23 de enero de 2019



NOTA DE TANO


FIFA debe meter mano en la piratería de talentos

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 14 enero, 2019

Juan Carlos Rojas: ¿denuncia o lamento?

Sinceramente, no sabemos si las manifestaciones del presidente del Deportivo Saprissa, Juan Carlos Rojas, terminado el evento “90 Minutos por la Vida”, fueron una denuncia o un lamento, pero sí que causaron roncha.

“Queríamos alinear más jugadores jóvenes, pero si los exhibimos, nos los roban”, expresó el jerarca morado.

En esta misma sección de hoy lunes, en otro artículo, narramos la situación y al final sentimos que doña FIFA debe meter mano en el asunto, para evitar que se den esos “robos”, de los que habla don Juan Carlos.

Analizando las cosas así por encimita, parece que los clubes, si quieren amarrar a uno de sus talentos por varias temporadas, desde que juegan en el Alto Rendimiento, tendrían que ofrecerles un salario mensual como jugadores profesionales, cuya base es muy baja (¢405 mil). Este salario es atractivo para un joven menor de edad.

Por ejemplo: Saprissa es la base de la Selección Sub 17 y fue el segundo equipo en dar más minutos a jugadores jóvenes en el Apertura, solo debajo de Carmelita.

Si el “Monstruo” desea mantener este núcleo de jugadores bajo su alero por varias temporadas, se ve obligado a hacer una inversión millonaria en un producto que es de alto riesgo. Y, si no ordena esta inversión, una vez cumplida la mayoría de edad (18 años), a cada uno de esos jugadores, la FIFA le permite romper su ligamen de Alto Rendimiento y aceptar la mejor oferta de otros clubes.

Esto, a todas luces se ve injusto, porque un club forma a los jugadores y otro, del campeonato local se aprovecha por tener más presupuesto de sus virtudes.

Nos parece que la FIFA debe buscar una regla que obligue a los jugadores talentosos una vez que llegan a la mayoría de edad, a seguir prestando sus servicios en el club que los formó, mínimo hasta los 22 años, para que le entreguen cuatro temporadas completas al equipo que los detectó e invirtió mucho dinero en ellos.

Todavía muy jóvenes, con 22 o 23 años, entonces sí podrían alzar vuelo hacia otras latitudes, pero en parte, con la deuda saldada ante sus mentores.

La forma de ordenarlo no la sé, pero es urgente terminar con este tipo de piratería de la que habla el presidente del Saprissa, y que lógicamente perjudica a todos los clubes por igual.

El tema pasa por alargar obligatoriamente el ligamen de los talentos con sus equipos, hasta los 22 años y no los 18 como se estila hoy.

[email protected]