Enviar
Mandataria argentina agradeció a Putin su apoyo en negociaciones sobre las Malvinas
Fernández estrecha lazos con Rusia

Primer ministro ruso destacó la disposición de Rusia de promover la cooperación bilateral en el uso de la energía nuclear con fines pacíficos

Moscú
EFE

Cristina Fernández de Kirchner, presidenta argentina, se reunió ayer en Moscú con el primer ministro ruso, Vladímir Putin, ante quien criticó la existencia de un mundo “unipolar” y agradeció el apoyo mostrado siempre por Rusia a la reanudación de las negociaciones sobre la soberanía de las Malvinas.
En la primera jornada de su visita oficial a Rusia, Fernández, quien cumplirá un año en el poder, expresó a Putin la “necesidad de que el mundo” deje de ser “unipolar”, por los “quebraderos de cabeza” que ha causado ese orden de cosas “en materia de seguridad”.
“Debemos crear un mundo multipolar. El gran actor internacional debe ser Naciones Unidas y las resoluciones que este cuerpo adopte todos las debemos respetar”, apuntó durante la reunión en el Salón Dorado de la Casa de Recepciones del primer ministro ruso.
La mandataria argentina, la primera en visitar Moscú desde que lo hiciera Carlos Menem en 1998, agradeció a Putin “el apoyo que Rusia siempre ha mostrado” a la reanudación de las negociaciones sobre la soberanía de las islas Malvinas, “en el marco de lo establecido por Naciones Unidas”.
Además, elogió la decisión de Moscú de eliminar la necesidad de visados para los ciudadanos argentinos que quieran entrar en este país.
“Esto demuestra la amistad entre los dos países y la disposición a la cooperación”, señaló Fernández, citada por la agencia rusa RIA-Nóvosti.
Por su parte, Putin destacó la disposición de Rusia de promover la cooperación bilateral en el uso de la energía nuclear con fines pacíficos, en la conquista del espacio y “en otras esferas de alta tecnología”.
También aludió a los “tradicionales lazos económicos, como la agricultura”, pues no en vano Argentina es actualmente el principal exportador a Rusia de frutas de pepita y limones, y el segundo de peras.
Después de entrevistarse con Putin, la dirigente peronista, que aplazó un día su viaje debido a las exequias del patriarca ortodoxo ruso, Alexis II, clausuró en un hotel moscovita el seminario “Oportunidades de comercio, inversiones y negocios entre la Argentina y Rusia”.
“En el mundo actual los Estados vuelven a recobrar un espacio que se creyó que debía ser totalmente abandonado en pos de la regulación de los mercados. Hay que reformular los organismos multilaterales económicos y políticos”, dijo en su intervención.
Ese acto fue inaugurado por el ministro argentino de Exteriores y Comercio Internacional, Jorge Taiana, que viajó con la presidenta junto a una delegación de más de un centenar de personas fundamentalmente de la pequeña y mediana empresa.
Se trata de empresarios de los sectores de los alimentos, vinos, agroindustria, componentes eléctricos, textil, carne, cuero, metalúrgico, turismo, química y laboratorios, software, pesca, naval y piezas para automoción.
Hoy, Fernández será recibida en el Kremlin por el presidente ruso, Dmitri Medvédev, tras lo que se emitirá una declaración conjunta de cooperación estratégica en materia política y económica, con críticas a la política financiera y de defensa de Estados Unidos.
Fuentes del Kremlin señalaron que ambos mandatarios hablarán sobre “las perspectivas de potenciar la cooperación en materia comercial, energética, espacial, militar, armamentista, cultural y humanitaria”, según la agencia Interfax.
“La visita de la presidenta es el último capítulo del reciente acercamiento entre Rusia y América Latina. Nuestra visión del mundo es muy similar. Somos partidarios de un mundo multipolar”, aseguró a Efe Leopoldo Alfredo Bravo, embajador argentino en Moscú.
Uno de los principales textos que deberían firmarse es un acuerdo de cooperación para el uso de la energía nuclear con fines pacíficos, similar al suscrito recientemente por Rusia con Venezuela o India.
Ese pacto allanaría el camino para la construcción en suelo argentino de la cuarta central nuclear del país por parte de la corporación rusa Atomstroyexport, tras el correspondiente acuerdo entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y su contraparte rusa Rosatom.
Además, se espera que la compañía estatal argentina Enarsa suscriba un acuerdo con la mayor petrolera privada rusa, Lukoil (en negociaciones para entrar en el capital de la petrolera hispano-argentina Repsol YPF), para explorar juntas la plataforma continental argentina.
“Nuestras economías son complementarias. Argentina es un gran proveedor de alimentos y Rusia un gran exportador de combustibles. Los intercambios no han dejado de crecer en los últimos años”, dijo el diplomático argentino.
Los intercambios comerciales entre los dos países aumentaron de $310 millones en 2003 a $1.207 millones el pasado año, mientras que en los primeros ocho meses de 2008 ascendieron ya a $1.330 millones.
Ver comentarios