Enviar
SOCIEDAD
Famosos británicos se desquitan con prensa


Famosos británicos, como la multimillonaria escritora JK Rowling o la actriz Sienna Miller, denunciaron el acoso que han sufrido por parte de la prensa, a la que acusaron de invadir la intimidad de sus hijos o pinchar teléfonos para obtener exclusivas.
En una declaración ante la comisión que investiga la ética periodística en el Reino Unido, ambas confesaron haberse sentido “paranoicas” en ciertos momentos por la constante intromisión de periodistas y fotógrafos en su vida privada.
Rowling, autora de Harry Potter, explicó cómo el acoso de los paparazzi la obligó a cambiarse de casa.
También confesó que se sintió “invadida” cuando una vez encontró una carta escrita por un reportero en la cartera del colegio de su hija mayor, cuando tenía solo cinco años, y reveló que ha tomado medidas contra la prensa al menos en 50 ocasiones.
Al detallar su batalla contra los periodistas, en general para proteger a sus tres hijos, Rowling diferenció entre un periodismo “heroico” que informa de guerras y hambrunas y otro que es “ilegal e intrusivo”.
La comisión presidida por el juez Brian Leveson, que en una primera fase examina los estándares éticos del periodismo británico y la eficacia de sus reguladores, se constituyó a raíz del escándalo de las escuchas ilegales practicadas a personalidades públicas por empleados del ya desaparecido News of the world para obtener exclusivas.
También declaró la actriz Sienna Miller, víctima de los pinchazos telefónicos del NoW, quien reveló que llegó a acusar injustamente a un miembro de su familia de haber vendido noticias íntimas sobre ella al no poder explicarse cómo la prensa había accedido a esa información.
La intérprete de filmes como “Alfie”, perseguida, entre otras cosas, por su relación con el actor Jude Law, llegó a cambiar su número de móvil “tres veces en tres meses” para eludir al News of the world, que al final la indemnizó con 100 mil libras en un acuerdo extrajudicial.
Otro de los testigos en la sesión fue el exjefe de la Fórmula Uno, Max Mosley, que explicó cómo la publicación por parte del tabloide de Rupert Murdoch de unas fotos suyas en una orgía con supuesta temática nazi había arruinado su vida e insinuó que pudo influir en la muerte por sobredosis de su hijo Alexander en 2009.
Mosley, que dejó ese año la presidencia de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), señaló que, pese al costo personal y económico que tendría, optó por demandar al periódico para provocar un cambio en la legislación sobre el derecho a la intimidad en el Reino Unido.

Londres / EFE


Ver comentarios