Familias huyen de nuevos conflictos en Irak
Una niña iraquí, que huyó de Faluya con su familia, se salvaguarda en un centro de ayuda de la Organización Internacional para las Migraciones. Los autobuses y los coches que llevan las familias que huyen de los combates en Faluya y Ramadi, en la provincia occidental iraquí de Anbar, acuden al puesto de control militar en la entrada a la provincia de Karbala.
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Familias huyen de nuevos conflictos en Irak

Cerca de 13 mil  familias abandonaron la ciudad de Faluya, situada a 50 kilómetros al oeste de Bagdad, a causa de los choques que estallaron hace más de una semana en esa población, informó la Media Luna Roja iraquí.
"Más de 13 mil  familias iraquíes se desplazaron de Faluya a las periferias de esa ciudad y a las poblaciones cercanas, y la mayoría de ellas vive en escuelas, edificios gubernamentales y en casas de sus familiares", añade la nota de la organización.


La Media Luna Roja también destacó que durante los últimos tres días prestó ayuda humanitaria a más de 8 mil familias, tras recrudecerse los enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales, clanes tribales armados y miembros del Estado Islámico de Irak y Levante, grupo vinculado a Al Qaeda.
Por otra parte, la ONU, que cifró las familias desplazadas en 5 mil, advirtió del deterioro de la situación humanitaria en la provincia occidental de Al Anbar en general y de Faluya en particular, a causa de la operación militar y de los ataques, que en muchos casos afectan a civiles.
El representante especial del secretario general de la ONU en Irak, Nickolay Mladenov, dijo que "Naciones Unidas trabaja en estrecha coordinación con las autoridades iraquíes y con los socios que operan en el ámbito humanitario para garantizar que las ayudas lleguen a las familias desplazadas en Al Anbar".
Mladenov añadió que esta provincia vive una situación crítica, que puede empeorar todavía más con la continuación de las operaciones militares.
El representante de la ONU dijo también que las agencias de Naciones Unidas trabajan para determinar las necesidades de la población y preparar una asistencia médica, alimentaria y técnica, con el fin de distribuirla si se consigue crear un transporte seguro hacia Faluya.
Salvaguardar la seguridad en la llegada de este tipo de ayuda es, según Mladenov, "el desafío fundamental", ya que en Faluya los almacenes de comida, agua y medicamentos han empezado a agotar sus existencias.
La ONU ha expresado reiteradamente su preocupación por el aumento del terrorismo y la violencia religiosa en Irak, por lo que ha instado a los dirigentes políticos a poner fin a sus diferencias para restaurar la seguridad y cesar el derramamiento de sangre.
Irak sufre un repunte de la violencia confesional y de los atentados terroristas, que causaron en 2013 la muerte de 8.868 personas, de las que 7.818 eran civiles, según cifras de la ONU.


Bagdad/ EFE


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