Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 30 Noviembre, 2011


Faltan 800 días para las elecciones

El interés en las próximas elecciones crece en parte por la percepción entre los costarricenses de que ya la administración presidencial de Laura Chinchilla ha contribuido todo lo que puede. Las encuestas revelan que para muchos el país está en pleno retroceso, y que la esperanza está en algún futuro líder que pudiera darle vuelta al rumbo.
Todo parece indicar que para 2014 Costa Rica pudiera regresar a un sistema de dos partidos políticos grandes heterogéneos que celebran primarias, y donde la mayoría da su apoyo; después habrá alguno que otro pequeño con intereses específicos y votación limitada. La así denominada “Alianza” no tiene ninguna posibilidad de convertirse en partido nacional con capacidad de atraer votantes en números importantes.
Uno de los dos grandes es el Partido Liberación Nacional (PLN), ahora de centro derecha, y el otro el Partido Acción Ciudadana (PAC) de centro izquierda. El futuro presidente de la República vendrá de uno de estos.
En el PLN hay cuatro precandidatos Antonio Alvarez Desanti, Rodrigo Arias Sánchez, Juan Diego Castro y Johnny Araya Monge. En el PAC hay un precandidato muy fuerte, Ottón Solís, y cuatro más que potencialmente pudieran aspirar; Epsy Campbell, Ramón Macaya, Luis Guillermo Solís y Juan Carlos Mendoza. Uno de los nueve será el próximo presidente. En la vida de una elección 800 días es muy poco tiempo, y ya es tarde para que otro aspirante con posibilidades aparezca.
Las encuestas revelan que los costarricenses buscan para el periodo próximo una persona “fuerte” y capaz de tomar decisiones; todavía no está claro a cuál ven con más de esa característica.
Todos están dedicados al esfuerzo electoral con intensidad variada. Siguen las encuestas con una atención sobresaliente. Hablan con sus seguidores, visitan líderes locales, tienen formado por lo menos el rudimento de un “comité asesor” y aceptan felizmente invitaciones para visitar hogares y pequeños grupos para hablar de la situación del país. Varios ya tienen vehículo con chofer para las “giras.” Si hay invitación de algún medio de comunicación para hablar del tema que fuera, gustosamente aceptan. No hay duda que muchos costarricenses recibirán tarjetas de Navidad de alguno u otro de estos aspirantes.
La reaparición de un sistema bipartidista para muchos que siguen el quehacer político será bienvenido, especialmente si alguno de los nueve logra elegir un caudal de diputados suficientemente grande para permitir aprobar con más agilidad la legislación.
El pueblo elige los legisladores según su partido político preferido, y será importante comenzar a observar las personas que acompañan a los candidatos presidenciales a las tertulias, reuniones en casas, presentaciones en cámaras y en los medios, porque algunos de estos serán diputados de importancia en la futura Asamblea Legislativa.
Ninguno de los precandidatos saldrá del país para el receso de fin de año; ocuparán ese tiempo para visitas a familiares y amigos, para planificar sus actividades en el año venidero y en la noche del 31 de diciembre soñar que pudieran tener éxito en los futuros comicios.

Carlos Denton
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