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Fujimori, Noriega y Sánchez de Lozada entre “extraditables”
Extradición acecha a ex gobernantes latinos

La mayoría de los casos en el continente americano son por narcotráfico u otros delitos comunes

Bogotá
EFE

La extradición, un instrumento creado para combatir al crimen organizado trasnacional, tiene en jaque a varios ex gobernantes latinoamericanos como Alberto Fujimori, Gonzalo Sánchez de Lozada y Manuel Antonio Noriega.
La mayoría de los casos de extradición en el continente americano son por narcotráfico u otros delitos comunes, pero entre los “extraditables” no todos son capos de redes delictivas.
Varios ex presidentes y ex dictadores que tienen cuentas pendientes con la justicia de sus países o de otros están también en el grupo.
Los tres casos de extradición más sonados son los del peruano Fujimori (1990-2000), el boliviano Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003) y al panameño Noriega, que fue considerado el “hombre fuerte” de su país entre 1983 y 1989, año este último que fue nombrado jefe de Gobierno.
Fujimori, en arresto domiciliario en Santiago, es reclamado por Perú a Chile para juzgarle por diez delitos de corrupción y dos de violaciones de los derechos humanos.
El fallo definitivo de la Corte Suprema chilena sólo se conocerá después del 20 de septiembre.
Estados Unidos, el país que más latinoamericanos extraditados ha recibido, tendrá en el plazo máximo de “un mes” una petición contra el dos veces ex presidente Sánchez de Lozada, según el embajador boliviano ante la Casa Blanca, Gustavo Guzmán.
La Corte Suprema autorizó iniciar el trámite para que Sánchez de Lozada pueda ser juzgado por presunto “genocidio” por la muerte de 63 personas en la represión policial de las protestas que en octubre de 2003 le llevaron a dejar el poder y Bolivia.
Para los bolivianos, las perspectivas de que sea extraditado “El Gringo”, como le llaman, son poco halagüeñas, a juzgar por el comportamiento de Washington hasta el momento.
Los departamentos de Justicia y de Estado han guardado “un silencio extremadamente ruidoso y no hicieron absolutamente nada”, cuando hace dos años se les envió un “exhorto suplicatorio”, señaló el embajador Guzmán a Efe.
Entretanto, el ex general Noriega, encarcelado en Estados Unidos, cuyas tropas le capturaron tras invadir Panamá en 1989, espera que se resuelva el último recurso legal que le queda para evitar su extradición a Francia.
Noriega, que fue condenado por la justicia francesa en ausencia en 1999 por lavado de dinero, ha cumplido una condena de 17 años de prisión en Estados Unidos por colaborar con el desaparecido cártel colombiano de Medellín, y, según sus abogados, quiere regresar a su país, que también reclama su extradición.
Panamá es precisamente uno de los países que más ex gobernantes extranjeros tiene en su territorio.
La justicia de Ecuador, aunque no ha solicitado formalmente la extradición, requiere al ex presidente Abdalá Bucaram (1996-1997), conocido como “el Loco”, por delitos de corrupción.
También está asilado en Panamá el ex general golpista haitiano Raoul Cedrás (1991-1994), solicitado en extradición por su país bajo cargos de homicidio, malos tratos y detenciones ilegales, y el ex presidente guatemalteco Jorge Serrano Elías (1990-1993), requerido por violación de la Constitución, abuso de autoridad y varios casos de corrupción. Ambas solicitudes han sido rechazadas.
Además, el ex presidente guatemalteco Jorge Serrano (1990-1993), asilado en Panamá, es reclamado por la justicia de su país por presunta corrupción, mientras el ex mandatario de Guatemala Alfonso Portillo (2000-2004) está en México y es solicitado por el mismo delito.
En cambio, Panamá pide en extradición sin éxito a Managua al ex mandatario nicaragüense Arnoldo Alemán (1997-2002) para enjuiciarlo por presunto blanqueo de capitales.
El dos veces ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez (1974-1979 y 1988-1993), residente en Estados Unidos, es solicitado por la justicia de su país acusado de enriquecimiento ilícito y cooperación para el homicidio.
El empresario venezolano Pedro Carmona, que se proclamó presidente en las escasas 48 horas en que Hugo Chávez estuvo apartado del poder en 2002, está refugiado en Colombia y reclamado por rebelión política por su país.
Brasil ha sido destino de algunos ex mandatarios de países latinoamericanos buscados por la justicia.
El caso más emblemático es el del ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner (1954-1989), que murió en agosto del año pasado en Brasilia, donde vivió desde 1989 como asilado político, condición que le permitió no enfrentarse a la justicia de su país por acusaciones de violaciones de los derechos humanos.
El ex dictador boliviano Luis García Meza (1980-1981) también se refugió en Brasil, pero fue extraditado a su país para purgar una condena de 30 años por diferentes delitos, entre ellos asesinato.
Como antes había hecho España por otros motivos pero con el mismo resultado negativo, Argentina intentó sin éxito juzgar al ahora ya fallecido ex dictador chileno Augusto Pinochet.
En 2002 la justicia de Chile rechazó una petición argentina de extradición de Pinochet por el asesinato del ex jefe del Ejército chileno Carlos Prats y su esposa en un atentado cometido en 1974 en Buenos Aires.
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