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Euro celebra fortalecido su primera década

La creación de la moneda única le ha permitido a la Eurozona incrementar sus niveles de autonomía

Eugenia Soto Morales
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Desde su nacimiento en enero de 1999, la Moneda Unica Europea (euro) se ha logrado establecer firmemente como el sucesor del marco alemán, divisa que ya había alcanzado un grado de importancia solo por debajo del dólar estadounidense.
Desde el inicio, el euro gozó de muchos de los atributos necesarios para el éxito como moneda internacional, incluyendo una amplia base económica, incuestionable estabilidad política, un envidiable bajo indicador de inflación, todo esto respaldado por una autoridad monetaria conjunta - el Banco Central Europeo-, comprometida con preservar la confianza en el valor futuro de la divisa.
La creación del euro le ha permitido a la Eurozona incrementar sus niveles de autonomía. Al reemplazar la plétora de divisas nacionales con una solo moneda, los miembros ya no enfrentan los temores generados por riesgos cambiarios al interno de Europa, asegura un estudio del centro de investigaciones económicas Chatham House.
Para un continente plagado durante décadas por la inestabilidad monetaria esto no es un logro pequeño.
Aún más, con la amplia aceptación del euro, los países de la Eurozona disfrutan de una mejor posición internacional de liquidez. “Los déficits que antes requerían de cambios extranjeros pueden ahora ser financiados con la moneda europea. La independencia operacional es ahora simplemente más grande que antes”, aseguran Benjamin Cohen y Paola Subacchi, analistas de Chatham House, en su informe.
El hecho de que el euro prácticamente duplicara su valor relativo respecto al dólar desde sus niveles más bajos en 2001, ha sido motivo de satisfacción generalizada en el Viejo Continente, incluyendo a los personeros del Central Europeo que inicialmente habían expresado sus temores por los efectos que podría acarrear la temprana depreciación de la moneda en la credibilidad del experimento monetario.
Sin embargo, la aspiración máxima del euro, convertirse en el segundo pilar – junto al dólar estadounidense – de un nuevo sistema monetario mundial, sigue sin cumplirse del todo. Para los analistas de Chatham a pesar de su apreciación el euro sigue estando en desventaja con respecto al dólar, afectando el papel que la moneda única europea puede jugar como instrumento de política monetaria mundial.
“El actual no puede ser descrito como un sistema de dos pilares, a los sumo como de pilar y medio”, asegura el informe.


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