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En virtud de la aplicación de planes de apoyo para sus economías, las monedas de Estados Unidos y la Zona Euro continuarán teniendo la importancia que hasta ahora han mostrado y posiblemente mantendrán su volatilidad.

¿Estabilidad para 2011 o más de lo mismo?

El 2010 se ha caracterizado por ser un año lleno de noticias contradictorias, inesperadas, quizás porque los inversionistas han tenido una expectativa demasiado optimista y los analistas una visión muy negativa.
Adicionalmente, algunas economías han mostrado un perfil de crecimiento muy positivo, como ocurre con el caso de América Latina, mientras otras que se esperaba que continuaran desarrollándose han comenzado a estancarse, como el caso de China.
Por otra parte, la aplicación de planes de ayuda, ha generado una fuerte batalla por mantener la competitividad de los países en el mercado internacional, generando mayor presión sobre las monedas.
El panorama no luce muy promisorio para el cierre de 2010, pero si las cosas continúan por el mismo camino, la película tendrá una segunda parte en 2011.
Los inversionistas consideran que las medidas monetarias aplicadas por las economías desarrolladas, para tratar de proteger sus monedas, van a generar inflación; esto ya lo estamos viendo en el caso de China y muy discretamente en Estados Unidos.
Como los inversionistas reaccionan en búsqueda de cobertura, los bonos con altos rendimientos y bajo riesgo, van a tener una mayor demanda en 2011. Esto se traduce en todos aquellos títulos con grado de inversión o riesgo cercano a las calificaciones BB con rendimientos cercanos al 10% en dólares. Léase bonos de países emergentes de América Latina y Asia.
En virtud de la aplicación de planes de apoyo para sus economías, las monedas de Estados Unidos y la Zona Euro, continuarán teniendo la importancia que hasta ahora han mostrado aunque posiblemente mantendrán su volatilidad.
Es posible que tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo consideren en algún momento subir las tasas de interés, para compensar la inflación, pero las cotizaciones de estas monedas deberían mantenerse, entre $1,30 y $1,40 por euro, como en este año.
Las empresas han mostrado ser muy eficientes en el manejo de la crisis, por lo que las ganancias corporativas deberían continuar siendo positivas, quizás no tan atractivas como fueron en 2009 y posiblemente no mejores que en 2010, ya que por más incipiente que parezca, la desaceleración de las economías permanece presente.
Aquí se presenta una nueva oportunidad para América Latina, ya que muchas empresas multinacionales potenciarán su presencia en estos mercados buscando crecimiento, por lo que países como Brasil, Chile, Colombia, Panamá, Costa Rica y El Salvador, entre otros, deberían mostrar un crecimiento igual o mayor al esperado para el cierre de 2010.
En virtud de lo anterior, se puede esperar que el próximo año, sea muy similar a este y sin mayores sorpresas.

Alfredo Puerta, MBA
alfredo.puerta@estrategia-financiera.net
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