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Sábado, 15 de diciembre de 2018



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Especialistas pronostican un buen 2017 para la inversión

Bloomberg | Lunes 09 enero, 2017

Ese enfoque sombrío significa que este año son los acontecimientos positivos los que van provocar conmoción en las carteras de inversiones. Bloomberg/La República.


Los analistas de mercado han puesto un énfasis poco habitual en pronosticar riesgos en 2017, haciendo referencia a un abanico de posibilidades que va desde los riesgos alcistas, hasta los bajistas y los cisnes de variados colores.
Ese enfoque sombrío significa que este año son los acontecimientos positivos los que van a provocar conmoción en las carteras de inversiones en lugar del cumplimiento de las diversas hipótesis catastróficas que ya se han pronosticado en abundancia, según los estrategas de HSBC.
Los analistas plantean que “las mayores sorpresas podrían estar sesgadas al alza.
En primer lugar se pronostica la reactivación de la productividad estadounidense; el estímulo fiscal que ha prometido Donald Trump podría contribuir a reactivar la productividad estadounidense, cuyo crecimiento anual en los últimos cinco años ha promediado menos del 1%. Si se aprueba en los primeros meses de gobierno del presidente electo, la reforma impositiva y un pequeño aumento de la inversión podrían impulsar la productividad del país al comenzar 2018.
Con respecto a estos temas las implicaciones serían buenas para las acciones, el crédito, el dólar y “levemente” malas para los bonos.
Por otro lado, se dice que los populistas europeos perderán de manera convincente; los votantes elegirán nuevas autoridades en los Países Bajos, Francia y Alemania en los próximos 12 meses y existe la posibilidad de que se adelanten las elecciones en Italia y Grecia.
Las encuestas realizadas en Francia y Alemania, al menos, indican que los partidos consagrados triunfarán en las economías más grandes de la zona euro, dice HSBC. La entidad sostiene que la pérdida de impulso de los populistas podría traducirse en una flexibilización de la austeridad fiscal.
Como consecuencia se percibirían implicancias alcistas para las acciones europeas, el euro, el crédito europeo de alto beta; “significativamente” bajista para los bunds.
En el tema de comercio mundial se estima que ocurrirá una recuperación del volumen, un resultado vigoroso de los cuatro grandes acuerdos comerciales que se están negociando en la actualidad mejoraría las perspectivas “bastante bajas” de una recuperación del comercio internacional.
Si el presidente electo Donald Trump busca modificar el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica en lugar de retirarse y las negociaciones por el Brexit resultan “amigables”, 2017 podría acabar poniendo fin a la caída.
Las implicaciones serían positivas para las materias primas del G-10 y la mayoría de las monedas de mercados emergentes, las acciones europeas y asiáticas, el crédito relacionado con las materias primas y la energía; “levemente” negativo para los bonos.
Entre las predicciones también se percibe un Brexit indoloro, aunque las probabilidades están a favor de un proceso de negociación “disruptivo”, HSBC dice que hay otra situación hipotética en la que se daría una transición “sin tropiezos e indolora”.
Los negociadores europeos podrían ser muy pragmáticos y permitir que el periodo de transición sea prolongado, mientras que el Reino Unido podría ser capaz de negociar un acuerdo relativamente favorable en materia de comercio. Esto sería positivo para la libra, las acciones británicas centradas en el país, las acciones europeas cíclicas, el crédito de grado de inversión denominado en libras esterlinas; el rendimiento nominal a diez años de los bonos del Gobierno británico permanecerá “contenido”.
En la bola de cristal se percibe que para este 2017 podría mejorar la situación de liquidez del dólar, la actual escasez de dólares estadounidenses elevó los costos de la cobertura para los inversionistas japoneses y europeos, y los bancos no estadounidenses sufren limitaciones para obtener financiamiento en dólares. HSBC prevé la posibilidad de que los bancos centrales reconozcan el impacto negativo de la escasez y tomen medidas preventivas para solucionar el problema.
Esto sería positivo para las acciones de mercados emergentes, los bancos, da sostén al extremo inicial de la curva de rendimientos estadounidense, los créditos de alto rendimiento, podría llevar a un yen más fuerte.
Por último, la iniciativa de un año de duración para reestructurar las empresas estatales chinas cargadas de deuda recibió nuevo impulso el mes pasado luego de que el administrador de esas compañías prometió avanzar con las reformas. El ritmo de esas reformas podría superar las expectativas del mercado este año, en tanto las autoridades aspiran a ver resultados antes de la principal reunión del partido que probablemente se programe para noviembre.
Con esto las acciones chinas serían las beneficiadas, se vería menos presión descendente sobre el yuan y otras monedas asiáticas, y los dólares de Australia y Nueva Zelanda se estabilizarían.