Nuria Marín

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Lunes 22 Agosto, 2011


Creciendo [email protected]
Esas llanticas de más

Este es un mundo de grandes contradicciones, siendo una de ellas la existencia de dos contrastantes males mundiales igualmente peligrosos, como son la desnutrición y la obesidad.
En un reciente simposio Sue Goldie, directora del Instituto de Salud Global de la Universidad de Harvard, señalaba que la nutrición toca temas prioritarios para la salud actual incluidos en la agenda aún no resuelta del combate a la desnutrición, el crecimiento de enfermedades crónicas como las cardiovasculares o diabetes en países en vías de desarrollo o bien el impacto de la globalización en las prácticas alimenticias.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, desde 1980 la obesidad se ha duplicado en el mundo y los datos más recientes (2008) señalan que 1.500 millones de adultos tenían sobrepeso. Más alarmante aún, datos de 2010 señalan que hay en el mundo 43 millones de niños menores de cinco años que ya tenían sobrepeso.
La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad parten de un desequilibrio energético entre las calorías que consumimos y las que gastamos. En palabras más sencillas o estamos comiendo más alimentos ricos en grasa, sal y azúcares o estamos haciendo menos ejercicio del que debemos; ¡o peor aún, las dos!
El tema es preocupante en Costa Rica pues según cifras recientemente reveladas, la población con problemas de peso se ha duplicado en diez años y nos encontramos a nivel latinoamericano entre los seis países con mayor porcentaje de población obesa.
Esas llanticas de más pueden ser responsables de muchos males que sufrimos o sufriremos en el futuro, que incluso nos pueden causar la muerte, pues están directamente relacionados con padecimientos del corazón, huesos, diabetes, apnea, hipertensión. Si a esto agregamos el aumento en la expectativa de vida, hay que preguntarse, ¿es esa la calidad de vida que queremos?
El tema es complejo pues por otra parte hay que tener el cuidado de no creer que la solución es solo bajar de peso, pues existe otro terrible mal actual, como son los desórdenes alimenticios. Se trata de ser personas maravillosamente saludables.
Así queridos lectores, y a pesar de lo delicioso que es comer y la pereza que en la mayoría de las veces nos da el ser disciplinados con el deporte y un estilo de vida más saludable, es imperativo que tomemos conciencia de la necesidad de cambiar algunos de nuestros hábitos.
En momentos en que la Caja Costarricense de Seguro Social se encuentra en una de sus mayores crisis presupuestarias, en donde las incapacidades y las enfermedades crónicas entre otras, drenan las finanzas de la institución, hago propias las sugerencias de un buen amigo, Luis Eduardo Oreamuno, de tener presupuestos que privilegien la prevención y la promoción del deporte como herramientas de un nuevo enfoque de desarrollo humano.
Mi visión, un país nuevamente pionero en el mundo, al incorporar políticas públicas y contenidos en educación que nos ayuden a convertirnos en la nación física y mentalmente más saludable del mundo.

Nuria Marín