Logo La República

Lunes, 12 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Entre cielo y tierra

Luis Alberto Muñoz [email protected] | Viernes 16 octubre, 2015


Hay un nuevo mecanismo de escape, en especial para las personas que no encuentran su desahogo en la abstinencia y la venganza mediante las urnas o el llamado “voto protesta”

Entre cielo y tierra
Golpe de pulgar

Las personas han logrado alcanzar una capacidad de iniciativa que sobrepasa el control de las autoridades, para referir temas y poner en la palestra asuntos que consideran de prioridad.
Vemos cómo una agenda paralela, y a la cual se le une la de los medios de comunicación, ha generado que la ciudadanía alcance una independencia antes no disfrutada.
“El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretenda hacerse superior a las leyes”, decía Marco Tulio Cicerón siglos atrás.
Esa nueva forma de justicia romana es la que está tomando notoriedad en las redes sociales, como un mecanismo de escape, en especial para las personas que no encuentran su desahogo en la abstinencia y la venganza mediante las urnas o el llamado “voto protesta”.
Los microblogs y otras plataformas —que sin dudas no necesitan de mayor publicidad hoy en día— se han convertido en los vehículos de la rebelión ciudadana frente a los fenómenos colectivos que afectan de forma individual.
Este nuevo orden de la comunicación ha venido a cambiar las dinámicas y las reglas de juego para todos, sobre todo en un ecosistema económico donde factores intangibles como la reputación llegan a tener una valoración cada vez más crítica para las empresas, gobiernos y organizaciones no lucrativas, pero en especial para las personas que las lideran.
En este entorno, los “consumidores” de información lo vigilan todo, y no solo eso, buscan tener un papel protagónico, una forma de activismo que parece estar de moda, para alienar el poder establecido, e imponer esa nueva forma de justicia romana que nos mostraba Cicerón.
Este nuevo activismo también está variando la arena política, ya que de estas tendencias surgen los movimientos que vinieron a remplazar las antiguas estructuras de debate y foros internos de los partidos.
La prensa está sintiendo en estos tiempos la fuerza con que los lectores ya no están satisfechos con ocupar un rol pasivo en el desarrollo de las noticias.
Ese papel “activo” ciudadano no implica ser parte de la noticia, sino en reescribir la historia de su mundo, uno cada vez más individualizado y a la medida, en el cual todo está al acceso de su pulgar y donde esta nueva autonomía le otorga un nuevo poder: la capacidad de descartar contenidos de su vida.

Luis Alberto Muñoz Madriz
@luisalberto_cr