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Miércoles, 14 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Entre cielo y tierra

Luis Alberto Muñoz [email protected] | Viernes 03 julio, 2015


El presidente Xi Jinping, esta semana, fue capaz de reivindicar la baja representación de China en las instituciones financieras internacionales

Entre cielo y tierra

AIIB


Bretton Woods, el complejo de hoteles en New Hampshire donde fueron concebidas las políticas de desarrollo que marcaron la vida de la segunda mitad del siglo XX, esta semana está viendo el comienzo de una realidad.
Este lunes 29 de junio en Beijing se marcó en el calendario el inicio de un acontecimiento geopolítico de grandes dimensiones. Joe Hockey, tesorero de Australia, fue el primero, entre delegados de 57 países, en firmar los artículos de asociación de la nueva megainstitución financiera mundial.
China no solo ha sido el anfitrión de la ceremonia de lanzamiento del AIIB (Asian Infrastruture Investment Bank), sino que ha logrado desde octubre pasado ampliar los 21 países que inicialmente lo crearon.
Sin contar con la presencia de Japón y Estados Unidos, quienes se opusieron a su surgimiento, algunos de los miembros más prominentes son: India, Alemania, Rusia, Reino Unido, España, Francia, Dinamarca y Corea del Sur.
De América Latina el único miembro fundador es Brasil.
El AIIB arrancará con un capital de 100 mil millones, curiosamente de dólares estadounidenses. China tiene alrededor de 30% de las acciones del banco, lo cual le dará un 26% en los derechos de voto (con poder de veto) en esta institución multilateral.
Por su parte India tendría hasta un 15%, mientras Rusia y Alemania serían el tercer y cuarto accionistas más grandes.
Es obvio que para China este hito representa más que una victoria diplomática. La experiencia consolidada en el proceso de modernización de su país le ha dado las credenciales y plataformas para expandir sus capacidades en el desarrollo de infraestructura al resto del mundo.
Significa además que el gigante asiático bajo la dirección de su presidente Xi Jinping fue capaz de demostrar su fuerte músculo como potencia política-económica, capaz de reunir el apoyo suficiente, y reivindicar la baja representación de China en la actualidad, en las instituciones financieras internacionales.
Es evidente que el AIIB muestra el lanzamiento de las nuevas ambiciones chinas, y forzará a que esta nación sea más reconocida dentro de los mecanismos financieros multilaterales.
“Las necesidades de infraestructura mundial son demasiado grandes para una sola institución. Nosotros vemos al AIIB como un importante nuevo socio”, con estas claras impresiones comentó Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, el surgimiento de su competidor.

Luis Alberto Muñoz Madriz
@luisalberto_cr