Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

Enviar
Viernes 10 Abril, 2015

Los puntos débiles en los que Costa Rica debiera trabajar se encuentran demarcados muy claramente


Entre cielo y tierra

La tarea que tiene por delante Costa Rica es bastante clara, a pesar de los mil y un rodeos que se le quiera dar en el juego de la política nacional.
Si tomamos por ejemplo la metodología del Foro Económico Mundial, en su informe 2014-2015 de valoración de la competitividad de 144 países, podemos ver claramente los elementos en que estamos fallando.
Entre las principales áreas que sobresalen, se encuentra el mal uso del gasto público, en donde nuestro país califica en la posición 120 de las naciones observadas. Esta variable analiza cuán eficiente es el gobierno a la hora utilizar los ingresos públicos.
No debe sorprender que este elemento sea un argumento recurrente en las discusiones respecto a una reforma fiscal, parece claro que hay un tarea pendiente en materia de la utilización de los recursos públicos y sobre la calidad de los servicios que da de vuelta el Estado a los contribuyentes.
Además se une a una lamentable posición de 116 en el mundo, respecto al balance del presupuesto del gobierno, que en nuestro caso se trata de un déficit fiscal del 5,6% de la producción, y cuyo causante es la indisciplina de gastar más de lo que se gana.
Otro aspecto que llama la atención es la protección al inversionista, o también llamada seguridad jurídica, donde el país se encuentra en el lugar 130. Este aspecto toma variables de otras investigaciones como el informe “Doing Business”, en el cual también se analizan las peripecias que sufren pequeñas y medianas empresas en el mercado local para enfrentar las complejas y enmarañadas regulaciones.
Por otra parte, destacamos por la mala calidad de carreteras y puertos, donde nos encontramos en el sitio 119 y 115 respectivamente. Los interminables episodios de “la platina” son una prueba del estado de ridiculez. Es claro que una economía difícilmente pueda ser competitiva con una pobre infraestructura.
Así, otro elemento son las dificultades de financiamiento en el mercado local, donde ocupamos el puesto 118 en cuanto a las facilidades para obtener un crédito. En este sector, el país cuenta con la posición 105 respecto a la eficiencia del mercado, y llama la atención que calificamos como número 113 en el grado de protección legal para prestatarios.
Considero que los puntos débiles en los que Costa Rica debiera trabajar se encuentran demarcados muy claramente. Sin embargo, los objetivos políticos parecieran no estar nada alineados con la agenda urgente de desarrollo que requiere esta nación para mantenerse competitiva durante el siglo XXI.

Luis Alberto Muñoz Madriz
@luisalberto_cr