Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 18 Julio, 2014

Costa Rica navega sin un rumbo definido, y preocupa la falta de una estrategia-país


Entre cielo y tierra

Costa Rica está frente a una difícil encrucijada y sufre de un preocupante estancamiento. La principal causa ha sido la falta de un liderazgo político, capaz de hacer ver al país la urgente necesidad de salir de este rezago.
El crecimiento del Estado es un fenómeno ya denominado imparable, mientras su planilla, privilegios laborales, pensiones y demás gastos consumen la mayor parte de los recursos que deben ser destinados al desarrollo.
Mientras tanto también se acrecientan las demandas de la sociedad productiva por energía, infraestructura y servicios públicos básicos, entre los que destaca la seguridad.
Costa Rica navega sin un rumbo definido, y preocupa la falta de una estrategia-país acorde a los retos que plantea una realidad internacional más competitiva.
El país está perdiendo tiempo valioso, que podría dedicar a retomar las tareas de su desarrollo, postergadas por décadas.
Nuestra sociedad está enfrascada en un debate ideológico de antaño, ya superado por una visión más clara que establece el compromiso político en la búsqueda del servicio a la comunidad, y que toma forma más concreta en la justicia, orientada a atender la pobreza y el sufrimiento.
Es este progreso, al cuidado de la dignidad del ser humano, el que Costa Rica debe perseguir, uno que no se complazca con la mediocridad y que tenga en la función pública un ejemplo de entrega hacia los valores supremos que ayuden a nuestra sociedad a superarse.
Sin embargo, dominan el pesimismo y la negativa de nuestros líderes a mirar más allá de los intereses particulares.
La construcción de un futuro mejor empieza por nosotros mismos, por la fuerza de nuestros deseos en superar la desazón de convicciones políticas de antaño dispuestas solo para alimentar un sistema de exclusión de oportunidades para todos.
Estamos a tiempo aún de despertar y emprender las correcciones necesarias para enderezar el rumbo, tal como se logró en el pasado durante la fundación de las bases sociales que hoy disfrutamos. Debemos salir de la actual política de la mediocridad y el autoengaño.

Luis Alberto Muñoz

@luisalberto_cr