Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 11 Julio, 2014

El fútbol no solo se juega en la cancha, también se exporta a lo político


Entre cielo y tierra

Mientras en Costa Rica se celebraba la llegada de la Sele, en Brasil la frustración de la paliza de siete goles que le propinó Alemania en la semifinal de la Copa Mundial generó actos vandálicos, de violencia y hasta un muerto contabilizado por el momento.
Esta es sin dudas la otra cara de la celebración, y que puede surgir si los acontecimientos deportivos no se llevan a la proporcionalidad y las dimensiones humanas que corresponden.
En nuestro país, excluyendo las lamentables noticias del incremento de casos de violencia familiar desatada tras la euforia de los juegos de la Tricolor y los detenidos en las vías públicas por delincuencia, las manifestaciones de alegría generaron una sensación de cohesión social que pocas veces se logra.
Muchos costarricenses decidieron salir de sus casas y trabajos para llenar la autopista General Cañas e inundar un ambiente de agradecimiento y admiración por la gesta futbolística destacada de la Sele.
Debemos ser conscientes del enorme poder y responsabilidad que tiene este deporte en nuestra sociedad. Sobre todo hay que tener cuidado con los mensajes que se emiten, pues en ellos se forjan valores y principios que inciden en la conducta colectiva.
En este sentido, mi parecer es que a nuestras autoridades también el resultado de la Sele las tomó de sorpresa, y aparte de ejecutar un aumento generalizado en el costo de la vida en un pésimo momento, han desaprovechado además una gran oportunidad para intentar incidir en la urgente necesidad que tiene nuestra sociedad de llegar a acuerdos, en especial políticos y que nos permitan salir de la actual parálisis nacional.
Costa Rica sin dudas se encuentra en una delicada fase en su Mundial del Desarrollo. El estancamiento que sufrimos es peligroso. El exceso de grasa burocrática derivada de privilegios, pensiones, salarios de lujo, y la galopante corrupción, ahora se pretende financiar con la electricidad, combustibles e impuestos sobre la productividad, que además afectarán el costo de vida.
Es claro que el fútbol no solo se juega en la cancha, también se exporta a lo político. Valdría la pena que muchas de las enseñanzas que los buenos resultados de la Sele nos han dejado, también los emularan quienes tienen las riendas del país, en especial la lección táctica y de liderazgo que hemos disfrutado.

Luis Alberto Muñoz Madriz
@luisalberto_cr