Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 6 Mayo, 2014

Estoy segura de que “el statu quo” seguirá ejerciendo sus fuerzas para permanecer intacto


En jaque

Este jueves próximo, nuestro electo Presidente y su equipo ya casi en su totalidad conformado, seguirán escribiendo una nueva historia para el país.
Muchos no apostaban ni una peseta a que antes del primero de mayo, ya hubieran tenido grandes problemas en el proceso de negociación para la presidencia de la Asamblea Legislativa, siendo su primer pulso político ya en el poder.
Esto no quiere decir que haya sido fácil y que no haya habido precios que pagar. Toda negociación tiene sus precios y recompensas, sin embargo fue al final muy bien librada.
Las expectativas del electorado son altas y el romper alguna promesa en tan pocos días de ganar las elecciones, hubiera sido una muy mala señal para todos aquellos que pedimos un cambio.
Ahora bien, aunque lograron seguir en su rumbo y con un muy buen jaque en el juego, los intereses son tan fuertes y diversos, que estoy segura de que “el statu quo” seguirá ejerciendo sus fuerzas para permanecer intacto. Tanto que hasta han intentado ser posicionados en algunos de los puestos clave del Gobierno, sin importar a quien ponen en el mismo.
Hasta hoy esas presiones no han sido lo suficientemente inteligentes o no han hecho bien sus movimientos y el señor Presidente ha logrado ganar la jugada en un momento inicial de gran trascendencia para el buen inicio de su Gobierno.
Don Guillermo Solís sigue rompiendo paradigmas y asombrando a muchos, por el bien de todos, realmente espero que siga así. No lo sabremos hasta que haya recorrido aún más el camino de la historia que apenas inicia.
Por su parte, algunos analistas o expertos políticos, piensan que Liberación quedó en una posición importante como oposición. En mi humilde opinión, y reconociendo que no soy experta en este tema, como la mayoría de nosotros, los movimientos políticos de algunos diputados fueron las típicas del pasado: manipuladoras y poco trascendentes para el beneficio del país, pero sí para sus agendas privadas.
¿Donde está el análisis de lo que el pueblo les ordenó y para lo cual están ahí sentados? Creo que si siguen pensando que no serán evaluados por cada movimiento que hacen, están muy equivocados y terminarán viendo los resultados de sus actos en las redes sociales, en los medios de comunicación y en las calles.
Hoy más que nunca estoy convencida de que uno de los proyectos que más urgen en la Asamblea Legislativa es aquel que modifica la forma en que son electos los diputados, su forma de rendir cuentas, no solo a la provincia o cantón que representan, sino al país que les paga su salario.
Una vez más vimos quienes dieron un discurso de la boca para afuera y no lo llevaron a la realidad en el ser de su día a día.
Parece ser que aún muchos no han entendido o no recuerdan esa frase célebre de Abraham Lincoln que hoy en nuestro contexto histórico toma gran resonancia: “Una papeleta de voto es más fuerte que una bala de fusil.”

Mónica Araya