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Domingo, 18 de noviembre de 2018



BUEN COMER


En Jacob’s Gourmet está el auténtico waffle belga

Melvin Molina [email protected] | Viernes 18 marzo, 2016

Meizel Rojas, barista y copropietaria; Michael Jacob, chef y copropietario; Yuzdra Cristiá, chef, todos de Jacob’s Gourmet Coffee Bar. Esteban Monge/La República



El waffle tiene su origen en Bélgica, por eso poder comer en Costa Rica uno elaborado por un chef belga al estilo de Bruselas es un sello de autenticidad.

Esa es justamente la mejor carta de presentación de la oferta gastronómica de Jacob’s Gourmet Coffee Bar, en Heredia. Un espacio donde el visitante puede darse gusto probando 21 propuestas de este platillo, incluido uno libre de gluten.

Las posibilidades son muchas; hay waffles para los que aman las frutas, la crema pastelera, los huevos, la salsa de tomate, los masmelos, el chocolate y muchas otras tentadoras combinaciones.

Detrás de este lugar está una familia entregada por entero al mundo de la buena comida y el buen beber: el chef belga Michael Jacob, su esposa Meizel Rojas, barista de profesión, y su hija Yuzdra Cristiá, quien da los últimos pasos para obtener su título como chef.

“Dejamos Bélgica porque nos aburrimos del frío, además Michael siempre quiso vivir en el trópico. Nuestra idea es trabajar en lo que sabemos por eso abrimos un coffee bar para poder fusionar lo mejor de Bélgica y Costa Rica”, explicó Rojas.

Jacob explicó que waffles pueden existir muchos en el mercado, pero los tradicionales belgas tienen características especiales como ser crujientes en su exterior y suaves por dentro, además al comerlo debe ser liviano para la digestión.

Adicionalmente se requiere un tipo de plancha de hierro hecha en Bélgica y algunos otros secretos que prefiere guardarse.

Para salir de Jacob’s Gourmet contento hay tres opciones que quien se inicia en el mundo de los waffles debe probar.

El Freaky S’mores es una opción para quienes son amigos de lo dulce. Una creación que incluye 8 masmelos que son fundidos con un soplete de cocina, conforme se van derritiendo se añade ganache de chocolate (una crema tradicional de la pastelería), besitos de chocolate y un adicional de topping de chocolate.

La barista recomienda a título personal el waffle tartaleta elaborado con crema pastelera hecha de forma artesanal, crema chantilly, trozos de manzana, uva y fresas.

“Es como una tartaleta gigante, en lo personal este me recuerda mi infancia”, añadió Rojas.

Los que buscan una opción más intensa, los sábados y domingos pueden optar por el ranchero: un waffle con salchicha de desayuno y dos huevos fritos; todo se cubre con una salsa de tomate ahumado con un toque picante y al final se gratina con queso mozzarella.

“Tenemos 21 waffles pero queremos llegar a los 25, todos auténticos belgas. Somos abiertos a quienes quieran pedirnos sus propias combinaciones: ¡El cielo es el límite!”, finalizó el chef Jacob.