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Empresas brasileñas dejan a bancos de EE.UU.

Redacción La República [email protected] | Viernes 06 mayo, 2011



Empresas brasileñas dejan a bancos de EE.UU.

Gerdau SA, el mayor productor de acero de América, eligió a tres bancos brasileños para pilotear la venta de acciones por $3.500 millones el mes pasado. Las firmas estadounidenses JPMorgan Chase Co. y Citigroup Inc., que manejaron anteriores operaciones para la compañía, no fueron de la partida.
Cuando Magazine Luiza SA, minorista de venta de electrónica y muebles, en abril efectuó una oferta pública inicial que recaudó $586,7 millones, le pidió a Banco Itaú BBA SA, la división de banca de inversión del mayor prestamista de Brasil, que fuera el colocador de la operación. Los bancos extranjeros no fueron invitados.
“Es un signo de los tiempos”, dijo el 19 de abril en una entrevista en San Pablo Jean-Marc Etlin, vicepresidente de banca de inversión de Itaú BBA, que también participó en la venta de acciones de Gerdau. “Las empresas y los empresarios brasileños se están dando cuenta de que no necesitan a un banco extranjero para que los ayude a satisfacer sus necesidades de financiamiento. Los bancos locales tienen lo que hace falta para llevar a cabo hasta las operaciones más complejas”.
Las firmas extranjeras que buscan los honorarios de banca de inversión de Brasil, donde el surgimiento de una clase media y el aumento de los precios de los productos primarios están impulsando a una de las economías de más rápido crecimiento del mundo, se enfrentan a una dura competencia. Los actores locales tienen mayor capacidad para financiar operaciones, mejores relaciones con los inversores, ejecutivos experimentados y la posibilidad de brindar servicios que antes sólo ofrecían los grandes bancos globales.
La fortaleza de los prestamistas brasileños en la banca de inversión es poco habitual en los mercados emergentes, dijo Christopher Harland, titular de América Latina para Morgan Stanley, que tiene 300 personas en San Pablo, el centro financiero de Brasil.
“No se encuentran muchos mercados donde haya ese tipo de competidores fuertes, bien capitalizados y firmemente instalados”, dijo Harland, que trabaja en Nueva York.
Brasil, que ha vivido ciclos inflacionarios de auge y recesión, devaluaciones monetarias y oscilaciones de las tasas de interés desde el fin de los gobiernos militares en 1985, nuevamente está en ascenso. El producto interior bruto creció 7,5% el año pasado, el mayor porcentaje en dos décadas, frente a un 2,8% en los EE.UU. y un 1,3% en el Reino Unido, según el Fondo Monetario Internacional. El desempleo está en un mínimo histórico y el crédito en el más alto nivel jamás alcanzado, en tanto la inflación de abril probablemente haya superado el 6,5%, dijo el presidente del banco central Alexandre Tombini.
JPMorgan, que tiene presencia en Brasil desde hace más de cuarenta años, ha visto fluctuar la dimensión de su personal con la salud de la economía. El banco no emite tarjetas de crédito ni tiene sucursales minoristas, mientras que el Itaú tiene 3 mil en Brasil. JPMorgan tiene 630 empleados en Brasil y planea aumentar su personal a 1 mil empleados para fines de 2013, dijo Claudio Berquo, de 50 años, el más alto funcionario de JPMorgan en Brasil que trabaja para la firma desde 1994.
El banco fue el principal asesor de Lan Airlines SA de Chile en su toma de control de la brasileña Tam SA por $3.700 millones para crear la mayor empresa de transporte de pasajeros de América Latina y la onceava del mundo.

Sao Paulo y Nueva York
Bloomberg