Empresarios preocupados por alza en aporte al IVM
“La noticia nos tomó por sorpresa; debieron habernos hablado del impacto de la medida en la sostenibilidad del régimen”, dijo Francisco Gamboa, director ejecutivo de la Cámara de Industrias de Costa Rica.
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El aumento de un punto porcentual en el aporte de los trabajadores al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social (de un 2,84% de su salario mensual al 3,84%) a partir del 1 de junio, llenó de preocupación a los diferentes representantes de las cámaras empresariales, quienes exigen mayor eficiencia en la recaudación y administración del régimen.

Antes de que las autoridades de la Caja tomen decisiones que afecten de manera directa el ingreso y la calidad de vida de los costarricenses, debería actuar a fondo, mejorar la eficiencia en la recaudación y en la administración del régimen, aseguró Yolanda Fernández, presidenta de la Cámara de Comercio de Costa Rica.
“Trasladar la responsabilidad a los trabajadores tendría una implicación directa en el incremento del mercado informal y desencadenaría un efecto negativo para la contribución del aporte hacia el régimen del IVM”, dijo.


La Cámara considera urgente reconsiderar las medidas y que se tenga el suficiente respaldo técnico. Los expertos han dicho que las reformas que se deben realizar para dar sostenibilidad al régimen son tan grandes que, desde el punto de vista del asalariado su pensión no servirá para financiar una vejez digna, y eso se debe a una deficiente gestión administrativa y al atraso en reformas oportunas.
Las proyecciones preliminares dadas a conocer por la Caja estiman que el aumento en las cotizaciones podría representar cerca de ¢100 mil millones extra para el régimen del IVM cada año.
Las observaciones u oposiciones a la decisión tomada y aprobada el jueves anterior se podrán realizar luego de que se publique en el diario Oficial La Gaceta.
La junta directiva de la Caja confirmó a través de Jaime Barrantes, gerente de Pensiones, que el proceso para la aplicación del cambio no se hará de inmediato, sino que llevará un trámite que tardaría algunos meses.
El sector industrial evidenció su sorpresa por la decisión de la Caja, incluso desconoce en qué medida tal disposición asegura la sostenibilidad del régimen.
“Lo que sí creemos es que en el paquete de medidas que se han barajado se habla muy poco de aumentar la cantidad de cotizantes y de incluir la informalidad de actores que no están”, aseguró Francisco Gamboa, director ejecutivo de la Cámara de Industrias de Costa Rica.
Para la Cámara de la Industria Alimentaria, este aumento “es más harina para el mismo costal y afecta la competitividad, porque reduce el poder adquisitivo y limita las ventas, lo que al final ocasiona menos generación de empleo y un golpe para toda la economía”, aseguró José Manuel Hernando, presidente de la agrupación.
La actuación del Gobierno en este tema desde el primer momento debió ser: llamar a sus representantes y a la presidenta de la Caja para que explicaran y tomaran decisiones sobre la dirección y forma en que se debía manejar el tema.
“Muy mal parado el Gobierno, su fracción legislativa y sus representantes en la junta directiva de la CCSS por su enorme desconsideración en no comunicar previamente las acciones que tomarían en una decisión de enorme impacto”, concluyó José Manuel Quirce, presidente de la Cámara de Representantes de Casas Extranjeras.


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