Laura Bonilla

Laura Bonilla

Enviar
Miércoles 8 Marzo, 2017

Empoderemos a la mujer en liderazgo

Es momento de romper paradigmas, de empoderar a la mujer en liderazgo; ya es momento de hacer el cambio, y nosotras las mujeres estamos preparadas para enfrentarlo.

En Costa Rica, las mujeres representamos el 63% del total de graduados universitarios (CONARE, 2010) pero ocupamos solo un 28% de los puestos gerenciales (OIT 2012), algo que debe cambiar, particularmente por el reconocimiento que el país ha hecho respecto a la equidad de género.
A nivel mundial cada vez más mujeres ocupan puestos gerenciales y son empresarias, pero aún son escasas en la parte superior de la pirámide corporativa donde representan menos del 5% de los CEO en el mundo.
Esto, a pesar de que empresas con tres o más mujeres en sus juntas directivas tienen hasta un 84% más de retorno en ventas sobre aquellas donde solo hay hombres (Catalyst 2012).
En 2012, CreditSuisse compiló datos sobre el número de mujeres que desde 2005 integraban las juntas directivas de las 2.360 empresas del índice MSCI AC World, con un alcance geográfico más amplio que otros al abarcar todas las regiones excepto África.
Dicho estudio concluyó que en los seis años anteriores, las empresas con al menos una mujer en la junta directiva aventajaron en un 26% a las que no tenían ninguna, respecto a la cotización de las acciones.
Las mujeres componen el 20% de las juntas en el grupo de las 500 empresas del índice S&P 500 y el porcentaje es aún más bajo en compañías más pequeñas.
Desafortunadamente, en América Latina los números son aún más bajos, siendo Colombia el país que ostenta las mejores cifras de participación femenina en las juntas directivas, pero solo el 13,4% de miembros de grandes compañías son mujeres.
El estudio mostró el porcentaje de mujeres que integran las juntas: un 6,4% en América Latina contra el 21,1% en Europa y un 15,9% en EE.UU./Canadá.
Según el mismo estudio, para el 41% de los encuestados el mayor obstáculo que enfrentan las mujeres de América Latina para ascender son los prejuicios culturales que aún prevalecen en la región acerca de su capacidad de liderar.
Las mujeres somos la mitad de la población mundial, y a pesar de que tomamos el 80% de las decisiones de compra, producimos el 60% de la comida y realizamos el 50% del trabajo, apenas ganamos un 10% del ingreso y somos dueñas de tan solo un 1% de la propiedad. Estas cifras, además de alarmantes, son muy tristes y definitivamente tienen que cambiar.
Es momento de empoderar a la mujer, de darnos la oportunidad de ser las líderes en los temas de ejecución de acciones.
El mundo y la historia nos sirven de experiencia para ser determinantes en nuestro accionar, don de mando, de acción y de orden.
En general, las cosas que llevan la batuta de una mujer tienen un sentido especial, se denota el toque femenino que conlleva una fragancia de éxito, pero sobre todo de esfuerzo y entendimiento.
Sí se puede y creo que ya la gran mayoría de las mujeres lo reconoce. Hoy, aunque todavía existe una serie de obstáculos por esquivar, hemos demostrado que somos lo suficientemente solventes para salir adelante.
Feliz día de nosotras las mujeres, este es un momento de celebración que tenemos que aprovechar, avanzar y celebrar.