Pedro Muñoz

Pedro Muñoz

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Miércoles 22 Marzo, 2017

Empoderar a los jóvenes para que las ideas prevalezcan

A Diane von Furstenberg la historia podría recordarla como la exesposa del príncipe alemán Egon de Furstenberg o, simplemente, como una aristócrata emparentada con los herederos de la fortuna automovilística Fiat.
Ella decidió labrarse su propio camino en un mundo complicado: el diseño de moda. Afamada en el mundo por sus vestidos tipo wrap (de corte cruzado), sus modelos definen a las mujeres profesionales de todo el mundo.
Su éxito tiene un secreto conocido a voces. Esta mujer, en la actualidad de 70 años, es mentora de jóvenes que acuñan sueños y encuentran en esta matrona el amparo para echar a andar sus proyectos.
De esta forma, Von Furstenberg garantiza que sus ideales prevalezcan más allá de su muerte. La diseñadora nos deja una gran lección: cuando una organización trabaja con objetivos a largo plazo, sus líderes deberían estar enfocados en la formación de aquel talento humano que en algún momento los va a sustituir.
Eso implica despojarse de egoísmos. ¿Cuántas organizaciones han desaparecido con la muerte de sus creadores? Eso ocurre cuando no se planta una semilla y se abona para recoger frutos más adelante. Si el fin es noble, los objetivos deben estar por encima de las figuras. Eso es lo que garantiza la supervivencia de las ideas.
Formar a un líder toma tiempo, más allá de las cualidades innatas que posea. Hay que tener sabiduría de maestro y coraje para enseñarle a tomar decisiones trascendentales.
Hay que creer mucho en la juventud. Con oportunidades y dirección, puede alcanzar cualquier cosa que se proponga. Así es como Costa Rica Puede Más. Así lo ha demostrado la modista belga, quien además es considerada una de las principales impulsoras del emprendimiento femenino en el mundo.