Logo La República

Sábado, 17 de noviembre de 2018



MAGAZINE


Elogio a la imaginación

| Jueves 21 febrero, 2008



Elogio a la imaginación

• Tocante melodrama basado en una novela de Katherine Paterson, contiene enseñanzas valiosas

“El mundo mágico de Terabithia”
(Bridge to Terabithia)
Dirección: Gabor Csupo. Reparto: Josh Hutcherson, AnnaSophia Robb, Zooey Deschanel, Robert Patrick. Duración: 1:35. Origen: EE.UU. 2007. Calificación: 7.

Pese a sus múltiples méritos, “El mundo mágico de Terabithia” corre el riesgo de decepcionar a más de un espectador. La publicidad pregona una nueva producción de los creadores de “Las crónicas de Narnia”. A primera vista, se trata de un relato similar, donde dos preadolescentes cruzan un umbral que los lleva a un universo imaginario. Sin embargo, esta no es una aventura de fantasía, sino un tocante melodrama, de carácter intimista, basado en una novela de la escritora Katherine Paterson. El libro, publicado en 1977, llega a la pantalla en una versión sobria y respetuosa de la fuente literaria.
Jesse Aarons es un introvertido chico de diez años, quien aspira a ser pintor. Ignorado por sus familiares, perennemente acosado por sus compañeros de colegio, Jesse se siente desdichado hasta que conoce a Leslie Burke, una nueva vecina, quien se convierte en su mejor amiga.
Con ella, Jesse inventa un lugar llamado Terabithia, al que se accede cruzando un riachuelo, por medio de una soga. Así, Leslie y Jesse evaden sus problemas diarios, mientras una relación sincera florece entre ambos.
El hermoso lazo afectivo que se establece entre los dos protagonistas constituye el eje emocional de la obra. Los intérpretes, Josh Hutcherson y AnnaSophia Robb, realizan una buena labor de compenetración, otorgando credibilidad a un sentimiento solidario, que permite sobrellevar la soledad y la marginación. Robb, sobre todo, goza de un innato carisma y una sensibilidad natural, haciendo de Leslie una figura luminosa y entrañable.
En el último tercio del filme ocurre un evento trágico, que una parte del público percibirá como un golpe bajo. No obstante, es justo ahí donde la trama cobra mayor significado, señalando la necesidad de aceptar a la muerte, como parte inevitable de la existencia humana. Sin duda, los padres tendrán mucho que conversar con sus hijos, al finalizar la proyección.
Curiosamente, las escenas que requieren efectos especiales son las menos emocionantes. El país de Terabithia cobra vida solo en las tomas conclusivas, y no resulta tan maravilloso como debiera.
Casi todos los personajes secundarios están definidos de manera esquemática. También hay leves caídas de ritmo, que el director debutante Gabor Csupo (creador de la teleserie animada “Los Rugrats”) no pudo evitar.
Aun así, “El mundo mágico de Terabithia” ofrece un refrescante antídoto a las fórmulas infantiles usuales. Se deja apreciar por su honestidad y delicadeza, concretando un valioso elogio a la amistad y al poder de la imaginación.