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Destitución del sindicato permite superar última gran traba que tenía proyecto
Eliminado obstáculo a modernización de puertos de Limón
Nueva cúpula sindical es afín a ceder puertos actuales a la empresa privada a cambio de indemnización de $137 millones
Plan portuario contempla especializar Moín para carga general y Limón para la atracción de cruceros

El camino para dar a la empresa privada la operación de los actuales muelles de Limón y Moín quedó despejado.
El sindicato que agrupa a los trabajadores de los puertos, que era el gran opositor del proyecto, fue depuesto el viernes por el Ministerio de Trabajo.
En su lugar fue ratificada una nueva directiva gremial dispuesta a ceder los muelles si se le reconocen ¢4 millones por año trabajado a cada muellero, con un techo de hasta 20 años. La indemnización total se estima en $137 millones.
Sin el viejo sindicato por delante, el Gobierno podrá iniciar sin contratiempos el proceso para escoger al nuevo operador de los muelles de Moín y Limón.
El plan de desarrollo portuario que promueve la administración Arias Sánchez plantea especializar el puerto de Moín para la atención de carga y el de Limón para cruceros.
Además se construiría una marina y se acondicionaría una zona comercial para estimular el turismo en el deprimido Caribe. La inversión oscilaría entre $80 millones y $100 millones.
El depuesto sindicato se oponía al proyecto aduciendo que la legislación impide ceder los muelles actuales al capital privado.
Otra inquietud del sindicato era que la cesión de los muelles traería más desempleo, pues la actividad portuaria es uno de los grandes empleadores de la zona.
Sin embargo, la nueva directiva considera todo lo contrario. Más bien de
fiende que la modernización de los muelles generará más empleo.
No hay que ver la gente que se despedirá sino los nuevos puestos directos e indirectos que se abrirán con mayores servicios portuarios, dijo Carlos Pemberton, coordinador del
Grupo Mediador, movimiento de muelleros afín al plan de modernización.
En ese sentido, el Gobierno promete empleo, empleo y empleo con el nuevo plan portuario.
“Solo una marina con 250 puestos de atraque generaría unos 1.000 empleos (actualmente hay 1.400 muelleros) tomando en cuenta que se necesitan cuatro personas para atender un yate”, afirmó Francisco Jiménez, presidente de Japdeva.

A eso hay que sumarle que para la operación de los puertos de Moín y Limón se recontratarían unos 350 puestos más.
“Si a eso se agrega que al menos una tercera parte de los empleados actuales podría entrar al plan de jubilación y prejubilación y que Japdeva va a dejarse el 15% del personal para labores de fiscalización del proyecto, garantizamos que más bien va a hacer falta gente”, dijo Jiménez.
Pero no solo nuevas fuentes de empleo se prometen con la ampliación portuaria, sino también mayor agilidad en el manejo de la carga que para el usuario se traducirá en ahorro en los costos de producción.
Se estima que en el momento en que estén operando los muelles actuales junto al nuevo puerto, el costo de exportar un contenedor será de $220; unos $380 menos que lo que cuesta hacerlo hoy.
A excepción del depuesto sindicato, podría decirse que el resto de sectores respaldan la iniciativa.
“El desarrollo de la actividad portuaria es necesario, pues traerá inversión a la zona”, comentó Jeffrey Beckford, alcalde de Limón.
Ese sentir es compartido por el sector productivo, que asegura que el impulso a la actividad portuaria se traducirá en menores costos, mayor eficiencia y estándares de calidad, dijo Manuel H. Rodríguez, presidente de la Unión de Cámaras.

Danny Canales
[email protected]
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