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Elimina Cuba permisos de salida

A partir del 14 de enero de 2013 los cubanos podrán viajar al extranjero sin necesidad del restrictivo permiso de salida vigente durante décadas, gracias a una reforma migratoria divulgada ayer que flexibiliza movimientos de residentes y emigrados, aunque mantiene algunas limitaciones.
Cuba amaneció ayer con la noticia de una esperada actualización migratoria que el presidente Raúl Castro ya adelantó en agosto de 2011 y con la que profundiza en el plan de reformas y eliminación de prohibiciones que ha llevado a cabo durante su mandato.
Hasta ahora, los movimientos al extranjero de los cubanos estaban regulados por un conjunto de sucesivas normas draconianas y costosos y restrictivos trámites tanto para salir del país como para permanecer en el extranjero y regresar a la isla.
En esta reforma las medidas más destacadas son el fin de los permisos de salida, la conocida como "tarjeta blanca" que las autoridades debían conceder para poder viajar al extranjero, así como la eliminación de la preceptiva carta de invitación.
De este modo, los cubanos residentes en la isla podrán viajar sólo con su pasaporte corriente actualizado (cuyo precio se eleva de 55 a 100 CUC, moneda fuerte casi equivalente al dólar) y el visado que exija el país de destino.
Sin embargo, las autoridades cubanas podrán denegar la concesión de un pasaporte por razones de "interés público", o de "defensa y seguridad nacional", entre los requisitos que se mencionan para la obtención del documento.
Otra de las novedades es la ampliación del tiempo que un cubano puede permanecer en el extranjero, que pasa de 11 a 24 meses sin necesidad de prórrogas.
Con el objeto de defenderse del "robo de cerebros", la nueva regulación migratoria de la isla mantiene limitaciones para los viajes al exterior de cuadros directivos, profesionales de la salud o la educación y atletas que sean "vitales" para el país.
"No es que no puedan salir, es que para salir van a requerir de una autorización", explicó hoy en La Habana a medios extranjeros el coronel Lamberto Fraga Hernández, segundo jefe de la Dirección de Inmigración y Extranjería de Cuba.
Directivos, científicos, médicos, docentes o atletas que se consideren "imprescindibles" para el país podrán solicitar viajar al extranjero y podrán, "previo análisis de cada caso", ser autorizados por los "jefes facultados" para esa tarea.
Si lo que logran es un permiso para residir en el extranjero, el plazo máximo de estancia será de entre tres y cinco años según el caso.
La nueva regulación, que pretende "normalizar las relaciones de la emigración con su patria", también flexibiliza algunas condiciones para los cubanos que están en el exterior.
Los que abandonaron definitivamente el país (emigrados) podrán viajar a la isla y permanecer durante 90 días sin prórrogas, un plazo que se amplía a 180 días si se trata de ciudadanos cubanos que tienen permiso de residencia en el exterior, conocido como "PRE".
Los emigrados también podrán solicitar en las embajadas y consulados de Cuba establecer de nuevo su residencia en la isla.
Esta reforma deroga además definitivamente la ley 9/89 del año 1961 sobre confiscación de bienes, derechos o valores de las personas que abandonan el país, una medida que ya estaba contemplada en las normas aprobadas el año pasado para autorizar la compra venta de viviendas o vehículos entre particulares.
Las autoridades migratorias de la isla resaltaron ayer que las nuevas regulaciones, que entrarán en vigor el 14 de enero de 2013, no son cambios cosméticos sino "sustanciales", "profundos" y "muy favorables" para la población.

La Habana/ EFE

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