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Electores pasan factura a candidatos

Luis Fernando Cascante lcascante@larepublica.net | Lunes 03 febrero, 2014

La tendencia de abstencionismo se mantiene desde hace dos decadas en el país. AFP/La República


El 32% de personas no votó en estas elecciones

Electores pasan factura a candidatos

Incumplimiento de promesas y corrupción alimentan abstencionismo

Tres de cada diez costarricenses no votaron en estas elecciones, y se mantiene la tendencia de las últimas dos décadas.
Quienes no fueron a votar sumaron casi el 32% del padrón electoral, según el noveno corte emitido por el Tribunal Supremo de Elecciones.

No ir a las urnas se convirtió en una opción real y significativa en los resultados electorales desde el proceso de 1998, cuando el abstencionismo superó el 30%, situación que no cambió.
La corrupción, el incumplimiento de las promesas de campaña, desinterés en la política y decepción son las razones que contribuyeron con el aumento en el abstencionismo.
A pesar de que las estrategias de los candidatos se centraron en motivar a quienes durante las últimas elecciones no fueron a las urnas, finalmente esos mensajes no lograron su objetivo.
Tres de cada diez costarricenses no votaron durante las últimas dos décadas en el país producto de diferentes razones que se podrían interpretar como una señal de malestar social.
En las pasadas elecciones de 2010, el abstencionismo bajó un 4%, pero se mantuvo alto a pesar de que Laura Chinchilla logró el triunfo en primera ronda con una importante ventaja sobre Ottón Solís del PAC.
Para el proceso electoral de 2006, se registró el abstencionismo más alto de la historia del país con casi un 35%.
En esa coyuntura se discutía la aprobación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos lo que generó una polarización entre Liberación Nacional que apoyaba el acuerdo y el PAC que se oponía férreamente.
Además, en ese momento, recién la Sala Constitucional había autorizado la reelección presidencial, lo que le permitió al exmandatario Óscar Arias optar por la silla de Zapote nuevamente.
Todos estos elementos aunados a los procesos de investigación y juicios contra los expresidentes Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez se conjugaron en un desánimo general de los electores que finalmente se vio reflejado en las urnas.
Otro escenario con un alto abstencionismo se dio en las elecciones de 2002, cuando por primera vez en la historia del país se tuvo que definir la presidencia en segunda ronda debido a que ningún aspirante alcanzó el 40% de los votos que establece la ley.
Por otra parte, las elecciones de 1998 marcaron el inicio de una era histórica en cuanto a las personas que decidieron abstenerse de ir a votar.
Los resultados electorales revelaron en aquella época un 30% de abstencionismo, que se convertiría en una tendencia para las elecciones futuras.
Sin duda, la opción que no aparece en las papeletas, es por la que han optado muchos electores en desacuerdo con los últimos gobiernos.
La corrupción en la política y en quienes ejercieron cargos públicos en los diferentes gobiernos es el principal motivo por el cual los electores se abstienen de ir a votar.
El incumplimiento de promesas hechas en campaña y la falta de resultados positivos por parte de los gobiernos son el segundo factor que cobran los electores en las urnas, dos de cada diez personas no votaron por esta razón.
El desinterés, la decepción y el malestar en general son el tercer elemento de juicio que impide a los costarricenses emitir un voto, de acuerdo con un estudio realizado por el Tribunal Supremo de Elecciones el año anterior.

Luis Fernando Cascante
lcascante@larepublica.net
Manuel Avendaño
mavendano@larepublica.net
@MavendanoLR





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