Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

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Viernes 31 Enero, 2014

En artículo reciente el premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz afirma: “A ambos lados del Atlántico, las economías de mercado han fallado a la mayoría de los ciudadanos”


Elecciones y cambios

A pesar de que aún no ha terminado, no resisto a la tentación de destacar algunos rasgos que me parecen novedosos y esperanzadores en la presente campaña.
Veo una campaña, no solo como un procedimiento mediante el cual el pueblo elige democráticamente a sus gobernantes, sino también como un termómetro para medir la conciencia política de los ciudadanos y una muestra de las tendencias que se anidan en el seno de la sociedad.


Aunque solo los resultados del próximo domingo dirán cuáles son en realidad esas nuevas corrientes que se están gestando en las entrañas de la Patria, no por ello deja de ser cierto que en una campaña electoral aparecen indicios de las mismas.
A primera vista se hace evidente que ya estamos en pleno siglo XXI, caracterizado por el dominio en la comunicación política por dos instrumentos producto de la revolución tecnológica. Ya no hay plazas públicas ni carros con banderas y pitos. Los debates televisivos cumplen esa función.
Pero el gran medio de debate son ahora las redes sociales. La juventud ha encontrado en las redes el instrumento ideal para hacerse sentir y convertirse en uno de los grandes electores de esta campaña.
Más que una edad biológica, la juventud es hoy una sensibilidad colectiva que configura una conciencia crítica debido a su precaria situación laboral (desempleo).
Por eso se ha convertido en un protagonista de primera línea en esta campaña y ha catapultado la candidatura de José M. Villalta con cuya figura y mensaje se ha identificado. Ha sido un amor a primera vista.
Junto a los jóvenes se han sumado, con igual empuje, los otros sectores sociales, víctimas de las políticas excluyentes del neoliberalismo impuesto en las últimas décadas por los partidos tradicionales, tales como los campesinos y trabajadores humildes y medios.
Este portentoso fenómeno ha hecho que, por primera vez en nuestra historia reciente, un movimiento alternativo logra convertirse en una opción real para ganar las elecciones.
En contraste, los equipos económicos —que son los que realmente mandan en un gobierno— de los partidos tradicionales siguen apegados al dogma neoliberal, enfáticamente condenado por el Papa Francisco y severamente criticado por destacados expertos en ciencias económicas de los grandes centros académicos de los propios Estados Unidos.
Basta con consultar el último número de la revista de la reputada escuela de economía de ese país como es la Harvard Business School, donde aparecen cuatro artículos arremetiendo contra esa nefasta ideología y conminando a la Europa de Merkel a cambiar de rumbo.
Y, como para cerrar con broche de oro, en un artículo reciente del célebre premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz hace esta lapidaria afirmación: ”A ambos lados del Atlántico, las economías de mercado han fallado a la mayoría de los ciudadanos. ¿Cuánto tiempo más se puede seguir así?” (La Nación, lunes 20 de enero de 2014, pg. 38). Dichosamente los costarricenses tenemos la gran oportunidad de responder a esta interrogación diciendo sin temor en las urnas: ¡BASTA YA!


Arnoldo Mora