El valor de los datos
Enviar
Olda María Acuña y Carlos Denton
El valor de los datos

La consultora CID Gallup fue pionera en la elaboración de estudios de opinión y estadística

¿Qué inspiró la creación de CID Gallup en 1977 en medio de una Centroamérica golpeada?
CID/Gallup fue la creación de seis profesores universitarios que invirtieron para establecer una “consultoría” donde se pudiera ofrecer servicios y cobrar; la idea era suplementar lo que ganábamos como docentes. Después de 18 meses solo quedamos los dos socios que aún estamos Olda María Acuña y Carlos Denton. Cuando se fundó CID/Gallup, el 90% de las investigaciones de mercado en el país las hacían empresas guatemaltecas que contrataban estudiantes de la UCR. Nuestro plan era competir con ellos. Solo después se nos ocurrió realizar encuestas de opinión pública para divulgar en medios.

¿Cómo ha evolucionado CID Gallup en más de tres décadas?

Comenzamos en una casa de adobe alquilada en Heredia y hoy tenemos oficinas propias en siete países. Cuando comenzamos tuvimos dos funcionarios, ahora son 350. Antes hacíamos mucha investigación de mercado, ahora realizamos mucha asesoría con base en datos que recopilamos de distintas maneras.

¿Cuál es la importancia de las encuestas en democracia?

Las encuestas políticas electorales constituyen un punto importante para informar a los electores de quienes son los que realmente pueden surgir en las elecciones y quienes no. Hay muchas historias en Costa Rica de candidatos, con poca posibilidad de éxito, que llegan a los votantes ignorantes y colocan bonos de la deuda política que nunca se podrían cobrar. Ahora el ciudadano está mejor orientado y no “come cuento.”

¿Cómo se desenvuelve CID Gallup en el mundo empresarial?

Es en este sector donde nos desenvolvemos principalmente. Los mismos clientes de LA REPUBLICA y quizás otros son nuestros clientes. Para hablar de viejos tiempos, fuimos los que hicimos los primeros estudios sobre la introducción de tarjetas de crédito en Costa Rica. En aquel entonces este sistema de pago era una gran novedad. Al final el problema no fue con los consumidores para que aceptaran usar este sistema de pago, sino con los comerciantes para que recibieran tarjetas.

Javiera Gutiérrez M.
[email protected]

Ver comentarios