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El último… ¿para quién?
Tiger Woods insinúa que puede ser para él, pero Rory McIlroy quiere su segundo grande

El último grande de la temporada ha puesto en alerta a los amantes del golf, ante las declaraciones de Tiger Woods, quien parece haber recobrado al menos su optimismo e insinúa que apunta a ganar el PGA Championship, tras dos años de no conocer la victoria.
Para este torneo, que se jugará en el Atlanta Athletic Club, en Georgia, Woods ha dicho que su “objetivo” es la victoria agregando sobre su satisfacción de estar en “plena forma” luego de su retorno, tras la lesión, la semana pasada en el WGC-Bridgestone Invitational, donde no le fue nada bien, ocupando el puesto 37.
Pero el que sí se muestra emocionado e impaciente por empezar a jugar es el norirlandés Rory McIlroy, quien sueña con la posibilidad de lograr el segundo grande de su vida y de la temporada en este torneo.
“Me siento como si estuviese de vuelta al trabajo, de vuelta a hacer lo que supuestamente tengo que hacer”, dijo el jugador, agregando que tras su victoria en el U.S. Open “todo fue como un torbellino”.
No obstante, McIlroy apuesta en contra de las estadísticas, ya que los últimos 11 campeones de los torneos de Grand Slam han sido diferentes golfistas. Sí, prácticamente desde aquella época en que Woods cayó del pedestal, sin que la leyenda del golf haya vuelto, desde entonces, ha probar las mieles de un “major”, permaneciendo además estancado a cuatro victorias del récord que ostenta Jack Nicklaus (18).
Ya casi cuarentón, y de 30 en el mundo, algo que en 1998 hubiese sido inimaginable, el mundo sigue esperando por el “Tigre”, aunque cada vez es más grande la duda de si podrá retomar, aunque fuese una parte de su grandeza.
Woods también ha sido noticia en las últimas semanas por haber despedido a su caddie, el neozelandés Steve Williams, con el ganó 13 de sus 14 “grandes”, con la atenuante de que Williams ayudó la semana pasada a su nuevo jefe, el australiano Adam Scott, a triunfar en el Firestone Country Club de Ohio.

El campo

Atlanta Athletic Club es un campo que ha sido alargado hasta los casi 6.900 metros y cuyos greens dan pavor por su rapidez y ondulaciones.

Luis Rojas
[email protected]

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