Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 1 Agosto, 2016

…Las pasifloras dejaron de tener la visita de las monarcas, las porteñas, la Greta oto, ¡exterminadas por el letal químico!


…Desde Moncho

…El regreso de las mariposas

Primero eran seis lapas, en pareja, su graznido era imposible de ignorar, mientras volaban a algún almendro cercano. Con el tiempo descubrí solamente cinco… alguien molesto por el ruido y la basura que dejaban en su patio, mató una de ellas. Dicen que son animales tan fieles, que nunca más buscan pareja, continúan su vida unidas al grupo, pero sin pareja…
La decisión no fue difícil, empecé a plantar almendros. Crecen tan alto como lo deseen. Ahora las lapas llenan su dosel con sus colores, sus graznidos, claro también dejan los restos de almendras tiradas en el patio… Ese es mi Sangri-La físico, al que retorno desde hace 14 años, cuando solo era un pastizal; hoy se parece un poco más a una pequeña montaña, que energiza mi vida de especial manera.
El espectáculo lo complementaban entonces, esas frágiles criaturas, cuyo cuerpo se extiende al borde de sus alas y se aparean sin recato alguno, frente a nuestras narices. Empecé a notar que el culantro coyote, el clavo de olor, el jengibre, estaban amarillos, que había cada vez menos mariposas; don Juan me explicó que los pilotos de las avionetas fumigadoras de arroz, descargan sus líquidos donde les dé la gana… La gente ya no reclama, dejó de protestar, de denunciar. Luego de la huelga del 84, cuando la bananera se marchó dejando en la miseria a miles, las personas prefieren el precario empleo, que denunciar…
Cuando florecían los arrozales, y se mecían al ritmo del viento… imaginaba algún virtuoso al piano, al centro de aquella extensa pradera auriverde; emergiendo de la neblina mañanera, interpretando a Edward Grieg, en la enormidad de esa aurora que despierta…
…Las pasifloras dejaron de tener la visita de las monarcas, las porteñas, la Greta oto, ¡exterminadas por el letal químico!
El fin de semana “largo” descubro que las criaturas danzarinas regresan. Algunas blancas con pequeños y perfectos rombos negros, otras más pequeñas de color amarillo intenso (las “iseistas”), algunas color miel con bordes negros y centros más negros aún… mi asombro fue mayor cuando a escasos dos metros, frente a nuestras mecedoras, una Morpho, de azul platinado, cruzó lentamente, como queriendo hacer evidente su presencia.
La primera vez que las vi fue un amanecer, por los Mogos, cerca de Rincón. Detuve el auto, su belleza obligaba al silencio, a no alterar su camino… me encantaron, tanto que terminé haciendo un curso de mariposas, en la Antigua Escuela de Ganadería de Atenas.
Pretendí construir un mariposario, pero son tantos los requisitos, que abandoné la idea, el sarán, y los postes sembrados… Los emprendedores deben ser muy valientes y las emprendedoras 100 veces más, aún.
… en esta ocasión no respeté su camino, fue inevitable una exclamación y el ruidoso aplauso de la alegría improvisada… Ellas volvieron, a mi Sangri-La; al que regreso con alguna frecuencia, para subir al Himalaya de mi espíritu, y recordar que soy algo más que huesos, órganos, sangre y piel…
Ya no hay arroz, siembran palma, menos agroquímicos, menos empleo… menos seguridad alimentaria… más mariposas.