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Los recursos de Fonatel no solo deben ser administrados con transparencia sino con la eficiencia necesaria para que no se mengüen


El “prueba y error” sale caro

Cuando se cerró lo que era la Oficina Nacional de Control de Radios, encargada de la administración del espectro de radiocomunicación, en vista de que se iniciaría la apertura del mercado de las telecomunicaciones en el país, se pensó que la nueva entidad que se encargaría de todo esto, estaría en mucho mejores condiciones técnicas y de conocimiento en general para realizar las tareas que se presentarían como necesarias.
No obstante, no es eso lo que estamos viendo actualmente en los pasos que el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) ha dado hasta el momento, para lograr que el dinero aportado por las empresas para ingresar al mercado sea utilizado para que los actualmente excluidos de acceder a ellas puedan hacerlo.
Aquellos que están en el peor extremo de la brecha digital, siguen sin tener ninguna opción para mejorar su condición en ese aspecto.
Todo esto podría deberse a que el cartel de licitación abierto por Fonatel para que empresas privadas se hicieran cargo de llevar Internet a zonas del país donde el negocio no es rentable, no fue elaborado con sentido común y un buen análisis previo de lo que podrían ofrecer las diversas empresas.
Dicho cartel aparentemente pedía: 1- proveer la posibilidad de conexión a Internet en zonas de Siquirres. 2- Que la empresa ganadora del concurso se comprometiera a entregar al menos 495 computadoras, a repartir entre 11 centros educativos, instalar equipos y protectores en varios centros comunitarios y proveerlos de programas, servicios de actualización y mantenimiento.
Es bastante probable que una empresa que se dedique al primer punto no se dedique a lo que exige el segundo. Así, esta tendría que entrar a proveer elementos que están fuera de su negocio y por lo tanto de su experiencia.
¿No hubiera sido bastante lógico prever esto y sacar dos carteles de licitación, uno para cada efecto?
No lo sabemos con certeza, pero sería importante que quienes sí deben tener conocimiento sobre esto porque les corresponde administrar los recursos de Fonatel, les explicaran a los costarricenses por qué no se procedió así, a fin de no tener que fracasar en el primer intento y perder ahora tiempo en un segundo.
Los fondos de Fonatel no solo deben ser administrados con transparencia sino con la eficiencia necesaria para que el tiempo y trabajo del recurso humano a su cargo no se desperdicien, y no se mengüen por ello dichos fondos.
 

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