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El Heat toca a la puerta
Las figuras de Miami no decepcionaron cuando se les requirió, y ahora están a un triunfo del anillo

Con un gran cierre de sus principales figuras y un Mario Chalmers que supo responder cuando LeBron James se lesionó hacia el final del juego, el Heat de Miami venció anoche al Thunder de Oklahoma City 104 a 98 y se puso a una victoria (3-1) de convertirse en el campeón de la NBA.
El Thunder, que nunca tiró la toalla, tuvo en Russel Westbrook, quien anotó 43 puntos, el hombre que siempre impulsó a su equipo a ir la victoria, solo que esta vez Kevin Durant, pese a sus 28 unidades, no estuvo todo lo espectacular de otras jornadas, y hombres claves, otrora, como James Harden, se quedaron muy rezagados en sus números y en su juego.
El Heat, por el contrario, tuvo mucha regularidad en sus figuras y eso le valió que en el último cuarto Chris Bosh (13 puntos), Dwyane Wade (25) y LeBron James (26) impusieran su cartel, y aun cuando se lesionó James y ya no pudo, apareció el “Súper” Mario (25) que con Wade lograron alejar al Thunder a dos posesiones con 17 segundos por jugar.
El partido fue muy disputado y parejo, y tuvo un arranque endiablado; el Thunder, a diferencia de muchos otros juegos en que empezó trotando y terminó volando, esta vez mostró desde un inicio la clara intención de tomar el toro por los cuernos y establecer una buena ventaja, lo que no pudo, pese a que al final del primer cuarto casi duplicaban en puntos a su rival 33-16.
El Heat regresó al partido en el segundo cuarto a martillar sin piedad el aro de Oklahoma y llevó el partido a 33-32, pero Oklahoma se sacudió y logró sostener la ventaja, con el aporte de Westbrook, que ya se hacía sentir en el partido. La primera mitad finalizó arriba el Thunder 49-46.
Estaba cantada la paridad para la segunda mitad. Miami muy pronto logró su segunda ventaja, el partido se jugó de poder a poder, el partido transcurrió con un Miami queriendo despegarse, pero con un Thunder manteniéndose al alcance, aunque ya el Heat no estaba dispuesto a soltar su ventaja. Ahora Oklahoma tendrá que ganar mañana en el quinto juego de la serie, si desea mantenerse con vida y regresar a jugar a su sede.

Luis Rojas
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