Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

Enviar
Martes 25 Agosto, 2015

Todo aquello que no esté expresamente prohibido por ley está permitido

Trotando Mundos

El Gobierno en guerra


Un prominente abogado de Washington, D.C. pregunta estupefacto que sí el Presidente de Costa Rica afirmó que “Una actividad que no se regula es una actividad ilegal”. Y que sí el Vice-Ministro del MOPT había autorizado Taxis (rojos) a ir de cacería de la comunidad UBER. Nos resistíamos a creer que don Luis Guillermo, profesor universitario informado, se hubiera soltado una frase típica de dictadores que controlan a sus ciudadanos hasta cuando van al baño (Alba). La prestigiosa periodista Amelia Rueda nos lo confirmó; y las redes lo del VM.
Lo más grave es que le “declaró la guerra a UBER”. Ingenuos, pensábamos que en un país civilizado primero pediría permiso al Congreso.
De golpe y porrazo el Presidente se trajo abajo un Principio General del Derecho por el cual esta democracia ha vivido sus últimos quinientos años: Todo aquello que no esté expresamente prohibido por ley está permitido. Sentimos que una vez más gentes que rodean al Presidente con agendas propios lo han embarcado a decir una temeridad indigna del mandatario de un país democrático.
Para mayor agravio, autorizaron a los taxis rojos sindicados a actuar como mercenarios en la caza de cuatreros- verdaderos empoderados fuera de la ley- para perseguir a los costarricenses de la comunidad UBER, con el gravísimo asalto que ya todos conocemos: un vehículo destrozado por una manada de matones criminales en taxis rojos. Ahora resta ver sí el Presidente actuará con “todo el peso de la ley” contra esos maleantes, o sí esperará más bien a que haya un muerto.
Entendámonos bien. Riteve reporta que 6.000 taxis rojos le llegaron este año con la maría dañada. No es un caso aislado, es una concurrencia organizada por mafiosos para delinquir. Agréguese que el “inocente” Viceministro reconoce “haber oído” que hay algunas personas que acaparan licencias de taxi a contrapelo de lo que establece la ley; es decir, delinquiendo. Esto, que lo sabe todo el mundo, el Vice solo lo ha oído decir por ahí; pero reconoce saberlo.
A pesar de todo, es a esa parte del gremio de taxis rojos a quien desacertadamente le confían la cacería de ciudadanos de la comunidad UBER, para lo cual insólitamente disponen de varias motocicletas de las que alegan no tener para atender las necesidades reales del país.
Reafirmamos que, como de todo hay en el huerto del Señor, hay taxistas rojos muy decentes que con gran esfuerzo trabajan su propio carro. Precisamente son ellos quienes cuentan historias de horror de los acaparadores y lo que a ellos costó obtener una sola placa. Los capos de placas exigen un millón de colones por sentarse en la rueda, más regalías diarias. Tomen como base esos 6.000 taxis y no alcanzan los ceros de una calculadora para reflejar la magnitud del delito. ¿Por qué otro motivo se lanzan un Presdente y un Vice-Ministro a media calle en calzoncillos? ¿Y luego, con todo cinismo, se desdicen? Esto a pesar de que la gran mayoría de opiniones parecen favorecer a UBER.
Mientras tanto, la noticia de la declaratoria de guerra del Presidente da la vuelta al mundo, pues se trata de la sexta compañía más grande de Silicon Valley. ¿Para que entonces todos esos viajes costosos a promover el país?
Quosque tandem abutere, Luisguillermo, patientia costarricenses.

Humberto Pacheco A.
[email protected]