Franco Arturo Pacheco

Franco Arturo Pacheco

Enviar
Lunes 22 Enero, 2018

El voto, ¡más que un derecho una obligación!

En aras de darle seguimiento a la actualidad nacional, esta columna que hoy iniciamos se propone llevar el pulso desde el punto de vista empresarial, apuntando a los diversos tópicos y situaciones de un país que no podemos permitir que siga estancado. A través de este espacio, nos proponemos compartir con los lectores, información y comentarios basados en la información que como Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP), recibimos de manera constante, tanto por medio de la encuesta “Pulso Empresarial”, la cual se realiza desde 1996 de manera trimestral a un promedio de 400 empresarios, así como la retroalimentación que recibimos de nuestras 51 cámaras asociadas.

Nos encontramos en la recta final del proceso electoral mediante el cual elegiremos al presidente y al equipo que gobernará nuestro país por los próximos cuatro años, en un momento donde el país precisa salir del estancamiento en que se encuentra y pueda producir crecimientos en el orden del 6% o el 7%, para de esta manera reactivar la economía y combatir la alta tasa de desempleo. Es responsabilidad de todo ciudadano mayor de edad, ejercer su derecho al voto, que más que un derecho deberíamos verlo como una obligación que nos demanda la patria como buenos ciudadanos.

Faltan menos de 15 días para que ejerzamos ese sagrado derecho al sufragio, el cual, sin duda alguna, deberá privilegiarse con contenido de ideas, propuestas, soluciones y compromisos concretos de los candidatos presidenciales. Las propuestas y los compromisos de quienes aspiran a la Presidencia de la República, no solo deben ser claros al decirnos lo que piensan hacer, sino cómo lo piensan hacer, nuestro voto no puede basarse en falsas promesas que desde su nacimiento se sabe que no son factibles ni realizables, ya no tenemos más tiempo que perder en demagogia.



Es claro que la tarea de gobernar este país no es sencilla, más aún si la tendencia a la atomización parlamentaria se mantiene y peor aún, si se acentúa. Por ello, es necesario y oportuno informarse, conocer bien los perfiles y las personas de quienes formarían sus equipos de trabajo, pues está claro que el arte de gobernar requiere un equipo de trabajo sólido, que responda claramente a las líneas de a quien los costarricenses elijamos como nuestro presidente en las próximas elecciones.

Desde el sector productivo nacional, pero también como costarricenses y ciudadanos, de este hermoso país que merece y puede trascender al desarrollo, hemos venido escuchando las propuestas y las diferencias de quienes aspiran a ocupar la silla presidencial y dirigir los destinos de nuestro país, en el periodo 2018-2022.

Debemos prestar especial atención —sin demérito de otras— a las propuestas relacionadas con:

  • Estabilidad macroeconómica, que incluye el empleo público y la reforma del Estado, así como la reducción del déficit fiscal con un crecimiento económico inclusivo.
     
  • Apertura del sector eléctrico y explotación de nuevas fuentes de energía.
     
  • Desarrollo de infraestructura y obra pública, y la forma que proponen para ver si finalmente logramos combatir los evidentes problemas de gestión, que tienen paralizado al país en esta materia.
     
  • Competitividad, incluyendo temas de desarrollo del talento humano; mejora regulatoria y simplificación de trámites, y combate a la informalidad, entre otros.


Costa Rica es un país con un enorme potencial y con grandes oportunidades, requerimos gobernantes con visión de largo plazo, dispuestos a asumir retos y tomar decisiones más allá del interés de su popularidad en el corto plazo, gobernantes que pasen a la historia por haber promovido y enfrentado las grandes transformaciones que el país precisa y que han venido siendo postergadas.

Con Costa Rica no se juega, por ello lo invito a informarse y ejercer un voto consciente y responsable. Acudamos a las urnas, el abstencionismo en nada beneficia al país, solo juntos sacaremos adelante a Costa Rica, la decisión es suya y también mía, es responsabilidad de todos, salvaguardar y fortalecer, el sistema democrático que por años nos ha distinguido.